Las declaraciones y acciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en materia migratoria, así como sobre las personas de la diversidad sexual, deja en claro que muy poco o nada entendió el imperialismo de las muchas lecciones que la historia mundial ha dejado.
Olvidan que el proceso de globalización sería imposible sin el ser humano y su diversidad, porque es éste quien le da sentido. Insistir en posturas xenófobas, constituye un regresionismo histórico que apunta a la involución y destrucción de la persona humana.
Los atavismos personales e ideológicos nunca podrán estar por encima de la fraternidad entre los pueblos, y desde luego, de la voluntad de los mercados y de las economías más fuertes del mundo, entre las cuales se encuentra México en lugar número 12. Sin embargo, dichas posturas lastiman e irrumpen los procesos de desarrollo del orbe, toda vez que se originan desde la gran potencia, económica, política y militar.
“Para bailar tango se necesitan dos”, reza el viejo dicho popular, -es verdad-. La postura y acciones emprendidas por la presidenta de México, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, son acertadas. Ha puesto en el centro la soberanía nacional y los derechos de nuestros connacionales en el exterior, porque sabe que el único camino posible es el de la coordinación, ya que ni la sumisión ni la confrontación nos llevarán a un buen destino. Así lo entienden también el gobierno, el Congreso norteamericano y los sectores comerciales e industriales, debido a que las aportaciones de las y los migrantes mexicanos son fundamentales para el país vecino. Para atemperar la embestida, el gobierno mexicano puso en marcha el Programa de Apoyo para las y los Mexicanos en Estados Unidos que contempla el fortalecimiento de los 53 consulados; la puesta en marcha del Centro de Información y Asistencia a Personas Mexicanas (CIAM), para brindar apoyo legal vía telefónica; el Botón de Alerta, para casos de emergencia; y la Ventanilla Única de Trámites Consulares.
Para atender las necesidades de las mexicanas y mexicanos repatriados de Estados Unidos y recibirlos de forma humana y cálida, la presidenta de México impulsa la Estrategia Efectiva de Recepción, MÉXICO TE ABRAZA, en la que participará todo el Gobierno Federal con el objetivo de posibilitar su acceso a los programas de bienestar, becas educativas, servicios de salud, transporte a sus lugares de origen, acceso a comunicaciones telefónicas e internet, integración a programas laborales, facilidades para obtener documentación, entre otros beneficios. El Humanismo Mexicano ha sido una respuesta contundente ante el neoliberalismo exacerbado que ya ha mostrado sus mejores resultados a través del nuevo modelo económico y social que se viene implementando desde 2018, el cual ha permitido estabilidad en las finanzas públicas, la universalización de los programas sociales, el desarrollo de infraestructura, las becas para todos los niveles educativos, la fortaleza del peso frente al dólar, la recuperación del salario mínimo, la reducción de la brecha de la desigualdad, la prosperidad compartida, el combate a la corrupción y la reactivación de la planta productiva nacional. La confianza que han mostrado las inversiones extranjeras apuntala los esfuerzos realizados confirmándonos que vamos por la ruta correcta.
El Plan México es la nueva y mejor apuesta para el desarrollo de las industrias nacionales, donde la participación de las empresas mexicanas en las cadenas globales de producción, el modelo de sustitución de importaciones con un mercado interno fuerte y la relocalización de las empresas, constituyen un sólido trípode que asegurará que nuestro país seguirá siendo el principal socio comercial de Estados Unidos y ampliará sus acuerdos comerciales con otras naciones. Además, permitirá crear más empleos y continuará aumentando el salario mínimo y su poder adquisitivo.
La fuerza laboral mexicana en territorio estadounidense sostiene su economía. ¿En verdad van a deportan a 11 millones de mano de obra calificada? “Del dicho al hecho hay mucho trecho”. Celebro las decisiones y temple de la presidenta de la República, mi solidaridad con quienes retornan a un México que afortunadamente ya no es el de antes.