El gobernador del estado Américo Villarreal Anaya ha mostrado su lado más humanista al acudir en auxilio de los damnificados por los torrenciales aguaceros que inundaron al menos dos docenas de colonias de Reynosa, dañando más de 9 mil hogares de familias que hoy luchan para reconstruir la ciudad, sus propias vidas y las de sus seres queridos, una historia que aquí en el sur del estado conocemos en carne propia. En tan doloroso momento, cuando más lo necesitaban, las víctimas del fenómeno natural, afortunadamente, han recibido todo el respaldo de los gobiernos de la transformación que hicieron presencia de inmediato, cuando los aguaceros aún no cesaban, rescatando a cientos de personas y recuperando parte de sus bienes. En las horas más difíciles, los reynosenses contaron con el socorro de brigadistas enviados por Protección Civil del estado y la federación, la Policía Estatal, la Guardia Nacional, la Marina, el Ejército, la Comisión Nacional del Agua y otras instituciones tamaulipecas como el Sistema DIF, Obras Públicas y la secretaría de Recursos Hidráulicos. Varios municipios, entre ellos los tres del sur de Tamaulipas se solidarizaron y también enviaron ayuda a los damnificados. Posteriormente, diversas empresas privadas también hicieron llegar donativos que han sido gran alivio para los reynosenses, ahora que muchos de ellos han perdido lo poco que tenían. Cabe destacar la rapidez con que hizo acto de presencia en el lugar de los hechos la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, a quien posteriormente se sumó la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, para dar inicio al censo casa por casa, a fin de evaluar las afectaciones sufridas por cada familia, antes de otorgar los apoyos correspondientes. En todo momento, el doctor Américo Villarreal ha estado muy atento de que el restablecimiento de la normalidad sea lo más pronto posible, con el máximo apoyo y durante el tiempo que sea necesario. Lo anterior, gracias al respaldo brindado por la presidenta de la república Claudia Sheinbaum Pardo que, con espontaneidad, ha dado muestras irrefutables de su cariño por Tamaulipas. Una vez más, Américo y Claudia han confirmado en los hechos que el dicho “amor con amor se paga” es mucho más que un lema político si no, más bien, guía de conducta para la cuarta transformación. La experiencia vivida en Reynosa ha sido clara muestra de que los gobiernos de la transformación tienen una forma de sentir y de querer sin hipocresías, porque colocan en el centro de su desempeño a las personas, seres humanos que desean el bienestar para ser felices ellos y sus familias.
Apenas unos días después del amago que hizo el sindicato magisterial de un nuevo paro, el gobernador Américo Villarreal Anaya designó a Miguel Ángel Valdez García como el nuevo secretario de Educación en el estado, en sustitución de Lucía Aimé Castillo Pastor, quien simplemente no logró llevar una buena relación con el gremio magisterial. Originario de Matamoros el nuevo titular de la SET tiene una trayectoria de más de dos décadas en el ámbito educativo y evidentemente sacudirá la estructura de esta dependencia para darle un nuevo rostro, de acuerdo a sus propias declaraciones. “Vamos a valorar el trabajo realizado, ponderar los resultados y donde sea necesario hacer ajustes o incluso invitar a nuevas personas. No se trata de un borrón y cuenta nueva, sino de dar continuidad al proceso, hacer los enroques necesarios para mejorar la estructura siempre con un criterio profesional”, dijo Miguel Ángel Valdez, quien busca dar los mejores resultados en la encomienda.
En el contexto de una reunión itinerante histórica que tuvo lugar en la Playa de Miramar, el presidente municipal Erasmo González Robledo sostuvo un encuentro con los miembros del Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas; durante su intervención, destacó el compromiso de su administración en Ciudad Madero, enfatizando que se trabaja con una visión clara para satisfacer las expectativas de las familias en relación con su gobierno municipal. La reunión fue presidida por el presidente del CIEST Alejandro Sobera Biótegui junto a su mesa directiva y escucharon del alcalde que este año en materia de obra pública se contempla una inversión de 200 millones de pesos para la ejecución de 66 acciones, hay más de 100 kilómetros pendientes de pavimentar, además de mejorar la recolección de basura y la adquisición de un predio para la instalación de una Estación de Transferencia de Residuos Sólidos, en el que se contemplan 60 millones de pesos. Los empresarios coincidieron en reconocer que Miramar la playa de todos, está limpia, cuenta con orden y una transformación total para recibir al turismo.