Miles de daneses han firmado una petición en línea a través de la página Denmarkification que en español significa dinamarquización. Mediante este espacio manifiestan los signatarios su motivación por mercar California al vecino país del norte en respuesta al interés mostrado por el presidente Donald Trump por obtener Groenlandia.
Ahí mismo, plantean que la operación es una buena opción para los daneses hacerse de la zona localizada al oeste del país, considerando la vasta producción de aguacate, el dominio tecnológico y la posibilidad de renombrar Disneylandia como Hans Christian Andersenland, en honor al autor de cuentos.
Los ciudadanos nórdicos bien saben que California es el principal productor de aguacate en Estados Unidos, con un estimado de 375 millones de libras para la temporada 2025. Y precisamente ellos, los daneses, están ubicados en el segundo lugar como consumidores de esa fruta, con 3 kilogramos al año por persona. Dinamarca importa principalmente aguacate de Países Bajos, España, Alemania, Irán y Turquía.
Y si nos vamos hasta Silicon Valley, la región en el norte de California, Estados Unidos, alberga las empresas tecnológicas de mayor importancia en el mundo, es símbolo de la innovación y desarrollo tecnológico. Allí están cimentadas las principales oficinas de Google, Microsoft, Adobe, Amazon, Intel, Tesla, Meta, Apple, Facebook. Además, entre otros puntos en esa área desarrollan tecnologías innovadoras que ayudan a conseguir el dominio tecnológico y militar estadounidense.
En cuanto al espacio de diversiones ideado por Walt Disney mientras visitaba junto a sus hijas el Parque Griffith de Los Ángeles, en California hay dos parques de esta naturaleza: Disneyland Park y Disney California Adventure Park. Ambos se encuentran en Disneyland Resort, ubicado en Anaheim, California. Y aunque Disneyland Park de París, -ese en donde fueron captados Cristian Nodal y Angela Aguilar- les queda más cercano, disfrutarían repletos de fogosidad, frenesí, el de California por el clima que anhela cualquier habitante danés.
No siempre las comparaciones son buena idea, sin embargo, al considerar el deseo de Donald Trump, tal vez el mandatario recibiría un revés, con la transacción de Groenlandia, ya que se dice por recientes estudios que la capa de hielo de la isla más grande del planeta está alcanzando un punto crítico. La situación es realmente grave, la ciencia advierte que, si se supera un aumento de la temperatura global de 3,4 °C con respecto a los niveles preindustriales, el deshielo de esta región podría ser irreversible, alterando ecosistemas marinos y elevando el nivel del mar hasta 7 metros, con consecuencias devastadoras para las comunidades costeras en todo el mundo.
¿Por qué Donald Trump está interesado desde su primer mandato en dicha operación? Se trata de un territorio con enorme valor geoestratégico, por su proximidad a Europa. Además, cuenta con abundantes recursos naturales sin explotar. “Aproximadamente 31.400 millones de barriles equivalentes a petróleo y alrededor de 148 billones de pies cúbicos de gas natural”, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Bueno, la verdad es que los daneses no toman en serio las palabras del explosivo, escandaloso, sensacionalista presidente norteamericano, tanto que la máxima autoridad Primer Ministra Mette Frederiksen ni siquiera se ha molestado en contestar.
Y para los habitantes de Dinamarca que valoran la democracia, la empatía, la solidaridad, la confianza, la tolerancia, la libertad, la igualdad y la justicia, entre otras cualidades, lejos de preocuparles lo han tomado en tono de broma, contestando irónicamente estar interesados en adquirir California. “¡Compremos California a Donald Trump!”, se lee en la página web que también anuncia “Make California Great Again” (Hagamos que California sea grande de nuevo).
¡Vaya, vaya, una respuesta inteligente!
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