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Las Huastecas, en particular la zona sur de Tamaulipas y norte de Veracruz, desde mar adentro hasta la zona serrana, incluido el Cerro del Bernal, han sido escenarios de múltiples avistamientos de OVNIs (Objetos Voladores No Identificados) y de fenómenos inexplicables. Desde fines del siglo XIX existen registros, reportes, bitácoras, crónicas, relatos y testimonios que refieren la presencia recurrente de estos fenómenos en la región. A lo largo de las décadas, tanto en zonas urbanas como rurales, e incluso en altamar, distintas familias locales han transmitido relatos que coinciden en descripciones, características y contextos. Es tal la cantidad de relatos en las familias que, por su frecuencia, podemos considerarlo casi un hecho factual. Como dijo Don Carlos Guzmán, un destacado investigador mexicano que ha ganado prestigio como investigador serio tanto en Latinoamérica como en EU: “Tampico y sus alrededores son un HotSpot por la frecuencia de sus avistamientos”.
En la historia podemos identificar cómo en la antigüedad, particularmente en los diarios de las décadas de los años cincuenta hasta los setenta, el fenómeno OVNI se manifestaba a simple vista en los cielos de la zona, tanto urbana como rural, y en el mar, en pleno día. Los reportes en periódicos abundaban, describiendo lo que la gente veía, y que frecuentemente eran: discos, objetos alargados en forma de “cigarro”, triángulos y esferas tipo orbe. A la fecha, el fenómeno OVNI está más presente y activo que nunca en nuestra zona. Sin embargo, el fenómeno y el tipo de reportes han evolucionado a partir de los años setenta. Antes de esa fecha se podía observar en igual cantidad de día como de noche, pero algunos años después la mayor frecuencia se daba más de noche, y las formas reportadas se inclinaban principalmente hacia objetos esféricos tipo orbe, algunos luminosos y otros color metálico mate, gris oscuro o plata, aunque también había algunos pocos discos o “cigarros”. Este cambio en la distribución día/noche fue notorio, como da cuenta el investigador e historiador Richard Dolan en su compendio de OSNIs (Objetos Submarinos No Identificados) publicado a fines del año pasado. Este cambio de distribución día/noche documentado por Dolan, y que se puede observar en la mayoría de los reportes antiguos y recientes recopilados en su compendio, se basa mucho en reportes militares y solo se refiere a OVNIs en el mar (OSNIs), pero aplica en términos generales para los reportes en esta zona (hay poca evidencia documentada que permita hacer un análisis similar a Dolan en nuestra zona, por la falta de reportes). El análisis de Dolan da cuenta de que, lo que sea que esté detrás del fenómeno, tomó una decisión y cambió el momento del día en que “quería” aparecer.
Hay otro cambio notorio, además de la forma que se ha observado, y es en el tamaño de los objetos. Antes, los registros mencionan que los objetos eran grandes, incluidos los esféricos u orbes, y ahora son pequeños. Antes, como lo reportó “Don Memo”, un pescador de un camaronero que en los años setenta observó alrededor de las 3 a.m. cómo una esfera de alrededor de 6 metros de diámetro se hundía en el mar a más de 20 km de la costa mar adentro, la cual era de gran tamaño. Ahora, la mayoría de las esferas u orbes son de entre 50 cm y 4 metros de diámetro, los cuales son observados tanto en la zona urbana como en la rural.
Adicionalmente debemos considerar la variable “testigo”, ya que antes las distracciones eran menores y el testigo estaba más consciente de la presencia de estos objetos, tanto de noche como de día, lo cual no pasa en el presente, en que los testigos tienen muchos más distractores tecnológicos, por ejemplo, y una dinámica social más demandante de atención. Difícilmente tienen tiempo de observar el cielo.
Con base en lo anterior, se vuelve una necesidad imperiosa investigar el fenómeno en nuestra zona y documentar la mayor cantidad de reportes para mejores análisis de los datos. No es lo mismo platicar una historia o publicarla en redes sociales a un público que desconoce del fenómeno, que responder las preguntas de una instancia conocedora y experta en el tema. Los datos se vuelven muy enriquecedores para el análisis objetivo.
Es por esto que nació el Centro de Reporte de OVNIs México (CROM), orgullosamente tampiqueño para toda la República Mexicana, el cual es un grupo de académicos estudiosos del fenómeno con experiencia e información actualizada a nivel mundial, quienes en su tiempo libre y sin fines de lucro se organizaron para aportar valor a la comprensión del fenómeno OVNI en la zona y en el país.
Don Enrique Kolbeck, que cuenta con 48 años como operador de torre de control del aeropuerto internacional “Benito Juárez” en la CDMX, y Don Carlos Guzmán, autor y colaborador de más de 20 libros sobre el tema, reconocido en todo el continente y quien fuera representante de la MUFON (Mutual UFO Network), la organización civil más importante en EE.UU. sobre el tema, ambos son aliados del CROM, y ambos se han expresado sobre esta instancia como la única en su tipo en México, ya que ofrece un sitio web con instrumentos especializados (cuestionarios) para reportar avistamientos (cromuap.com.mx), tanto antiguos como recientes. Los testimonios de avistamientos registrados en el CROM cuentan con el resguardo de los datos personales de quienes comparten su experiencia, bajo reserva de confidencialidad. Actualmente el CROM tiene aliados investigadores serios del fenómeno en Guanajuato, CDMX, Morelia y Guadalajara, y se están desarrollando también en Puebla y Quintana Roo.
La integración de la base de datos de reportes de avistamientos de OVNIs y fenómenos inexplicables (paranormales) en dos instrumentos diferentes, para la realización de análisis y elaboración de hipótesis
La investigación documental siguiendo las fuentes confiables de los últimos 50 años, tanto en México como en EU, con lo más actualizado del fenómeno,
La investigación de campo enfocada en el monitoreo de los cielos de la zona, en diferentes ubicaciones, con cámaras infrarrojas, para detectar objetos no visibles a simple vista, y que en la actualidad ya se cuenta con más de un centenar de videos de luces anómalas en los cielos nocturnos de la zona sur de Tamaulipas
La realización de sesiones informativas para orientar a la opinión pública sobre la realidad del fenómeno, en las que, después de dos años y medio, se han realizado aproximadamente 30 sesiones a diferentes públicos, por ejemplo, profesionistas, académicos, grupos de servicio, empresarios y medios de comunicación
Es muy importante que la gente que es testigo de un avistamiento de OVNI lo reporte en el CROM, para poder integrar la base de datos y hacer mejores análisis, y así contar con mayor información para comprender el fenómeno. Actualmente las personas que experimentan un avistamiento de OVNI prefieren guardar silencio y no compartirlo con nadie, ya que existe el estigma hacia quienes ven OVNIs, siendo etiquetados como “raros”, pensando que esta etiqueta pueda provocar incredulidad o burlas, y que derivado de esto muchos testimonios se pierdan en el tiempo. Es importante que la gente entienda que este fenómeno es real y merece ser investigado, y que los avistamientos de OVNIs en la región deben quedar debidamente documentados, dejando atrás el desconocimiento y la burla, dando paso al estudio serio y formal.
Ovnis: hablando en serio / ¿Por qué investigar OVNIs? - El Sol de Tampico | Noticias Locales, Policiacas, sobre México, Tamaulipas y el Mundo