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Análisisdomingo, 20 de abril de 2025

Café Cultura / Pascua, Vida Nueva

Siempre ha sido bueno tener presente que el ritual, tan fácil de añadir a lo cotidiano, es uno de los principales aderezos de la comida que otorga una profunda sensación de orden y sentido.

Momentos en que lo físico y lo intelectual interactúan influyéndose debido a que, desde el instante mismo en que nacemos, las dos fuerzas vitales, respiración y alimentación, sostienen la vida.

En un marco sociológico, Jesús mezcló caridad y compasión al realizar varios milagros relacionados con los alimentos. Uno de ellos fue convertir unas cuantas hogazas de pan y unos cuantos peces, en comida suficiente para alimentar a miles.

En el seno de la comunidad perduran su energía evangélica y sus actos, como arquetipos cristianos de servicio que hoy siguen siendo tema universal.

Sí. De antiguo alimento y espiritualidad aparecen unidos en las diversas fuentes del saber y el conocimiento. El monje budista Donald Altman habla en uno de sus libros sobre el significado místico del alimento:

La ceremonia incluye alimentos que contribuyen a dar significación al relato, como son las ramas de perejil y otros cultivos del tiempo nuevo, humedecidos en agua salada para figurar el lloro de los esclavos judíos...

El domingo siguiente a la primera luna llena de primavera, los cristianos conmemoran la Pascua, fiesta regida justamente por la edad siempre cambiante de la Luna. Los misterios de la hermosa blanca Luna en duermevela...

Leamos a Unamuno: 

Mientras la tierra sueña solitaria,

vela la blanca luna; vela el Hombre

desde su cruz, mientras los hombres sueñan;

vela el Hombre sin sangre, el Hombre blanco

como la luna de la noche negra;

vela el Hombre que dio toda su sangre

porque las gentes sepan que son hombres. 

amparog.berumen07@gmail.com

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