Vivencias / Rancho del Terror
Personas empezaron a reconocer en esas fotos que subieron en un link, tenis de su hija, una mochila, una medalla. Dicen que había más de doscientos pares de zapatos apiñados en una montaña que contaba historias de terror.
Otras llamadas anónimas daban cuenta de una espantosa historia
Las historias se han ido hilando por la consistencia de esos anuncios, la despedida de sus familias y luego el silencio total. Cada una de esas familias se contó su propia historia pero en nada concordaba con lo que oyeron hace apenas unos días.
Ya no había nada, una madre desesperada y llorando intentaba con sus uñas escarbar. Ya no había nada.
Me pregunto quizá como muchos de ustedes, ¿dónde quedó nuestra humanidad que ya nada nos hace movernos?
Mi admiración por esas madres que no se rinden, ni se rendirán, saben que quizás no estén vivos pero quieren dejarlos ir.
No permitamos más mentiras ni más horrores. Ya hemos tenido demasiado.

















