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La inflación en México ha vuelto a ser noticia. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en la primera quincena de febrero de 2025, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento quincenal de 0.15%, lo que llevó la inflación anual a 3.74%. Este repunte, aunque modesto, rompe con seis quincenas consecutivas de desaceleración y plantea interrogantes sobre la dirección que tomará la economía mexicana en los próximos meses.
El aumento de la inflación en esta quincena no es del todo sorprendente. Después de un periodo de relativa estabilidad, era esperable que algunos factores externos e internos ejercieran presión sobre los precios. Sin embargo, lo que llama la atención es la composición de este incremento. El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles, registró un alza quincenal de 0.27% y un aumento anual de 3.63%. Este indicador es particularmente relevante porque refleja tendencias más estructurales en la economía, y su incremento sugiere que las presiones inflacionarias podrían estar más arraigadas de lo que se pensaba.
Dentro del índice subyacente, los precios de las mercancías subieron 4.09% anual, mientras que los servicios aumentaron 5.28%. Este último dato es especialmente preocupante, ya que los servicios suelen ser menos sensibles a cambios coyunturales y su aumento podría indicar una mayor persistencia de la inflación. Por otro lado, el índice de precios no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, retrocedió 0.25% en términos quincenales, pero aun así registró un aumento anual de 3.98%.
Uno de los aspectos más llamativos del reporte del INEGI es la lista de productos que más subieron de precio. En esta quincena, el huevo lideró el ranking con un aumento del 5.28%, seguido por los plátanos (5.74%) y los suavizantes y limpiadores (1.78%). También destacan las carnes de res y cerdo, con incrementos del 1.11% y 1.01%, respectivamente. Estos productos, muchos de ellos de la canasta básica, tienen un impacto directo en el bolsillo de las familias mexicanas, especialmente en aquellas de menores ingresos.
Por otro lado, algunos productos registraron disminuciones significativas en sus precios, lo que ayudó a moderar el impacto inflacionario. El jitomate, por ejemplo, bajó un 18.53%, mientras que los nopales y la calabacita registraron caídas del 10.66% y 10.27%, respectivamente. Estos descensos, aunque bienvenidos, no fueron suficientes para contrarrestar el alza en otros rubros.
El repunte en la inflación no pasa desapercibido para el Banco de México (Banxico). Aunque la cifra anual de 3.74% se mantiene dentro del rango objetivo del banco central (3% +/- 1 punto porcentual), el incremento en el índice subyacente y en los precios de los servicios podría complicar las decisiones de política monetaria en los próximos meses. Banxico ha mantenido una postura cautelosa respecto a posibles recortes en la tasa de interés, y este repunte inflacionario podría reforzar esa prudencia.
Se especula sobre si este incremento es un fenómeno transitorio o el inicio de una tendencia alcista más prolongada. En cualquier caso, Banxico tendrá que sopesar cuidadosamente los riesgos inflacionarios frente a la necesidad de apoyar el crecimiento económico, especialmente en un contexto global aún incierto.
El repunte inflacionario de la primera quincena de febrero es un recordatorio de que la estabilidad de precios no debe darse por sentada. Aunque México ha logrado mantener la inflación bajo control en los últimos años, los desafíos persisten. El aumento en los precios de los servicios, en particular, sugiere que las presiones inflacionarias podrían ser más persistentes de lo esperado.
Además, el impacto de la inflación en los productos de la canasta básica, como el huevo y las carnes, es un recordatorio de que los hogares de menores ingresos son los más vulnerables a los aumentos de precios. En un país donde la desigualdad sigue siendo un problema estructural, la inflación no es solo un indicador económico, sino también un tema de justicia social. Cuídese mucho.