¿El olor a lluvia es diferente en Tampico? La ciencia del ‘petricor’ en una ciudad muy húmeda
El aroma no solo limpia la atmósfera; en palabras de quienes aman la lluvia “parece limpiar también el ruido mental”
Paulo Monsiváis
Mientras que en las zonas desérticas, el olor estalla con intensidad tras meses de sequía, en Tampico, catalogada entre las ciudades más húmedas de México, la danza es distinta.
La constante presencia de humedad en el ambiente modula la liberación de la geosmina, la molécula producida por bacterias del suelo que causa el aroma.
‘Petricor’; banda sonora olfativa de recuerdos entrañables
La psicóloga Norma Alicia De Cruz, destacó que el olor actúa como un poderoso ancla para la memoria y el estado de ánimo.
“Al inhalarlo, nuestro cerebro lo asocia casi de inmediato con sensaciones de limpieza, renovación y calma”, subrayó.
Para muchos tampiqueños, el olor de la lluvia es la banda sonora olfativa de recuerdos entrañables: los domingos de lluvia en familia, los charcos saltados en la infancia o el consuelo de un aguacero en una tarde calurosa.



























