La chirimoya, “el tesoro verde” de los mercados rodantes de Pueblo Viejo
La fruta es conocida por sus notas de sabor tropical a mango, piña y fresa
Alfredo Márquez
Aunque pocos la conocen, quienes se atreven a probarla descubren un sabor incomparable que combina dulzura y frescura, con notas que recuerdan al mango, la piña y la fresa.
La chirimoya: el fruto para los paladares aventureros
Sin embargo, en los mercados rodantes de Pueblo Viejo, esta joya natural logra abrirse paso entre los puestos de frutas locales, atrayendo miradas curiosas y paladares aventureros.
La comerciante Mari Cruz, quien cada temporada ofrece este fruto, comenta que muchos compradores se acercan intrigados a preguntar qué es y cómo se come.
Su pulpa blanca, suave y cremosa es ideal para comer sola o como ingrediente en postres, licuados o helados naturales. A diferencia de otras frutas tropicales, no resulta empalagosa, lo que la convierte en una opción fresca y ligera.
La chirimoya: un fruto lleno de beneficios nutricionales
Además de su delicioso sabor, la chirimoya es una fuente natural de nutrientes que favorecen la salud. Entre sus principales aportes destacan:



























