Sequía, inundaciones y contaminación: la triple amenaza a los cuerpos de agua de Tampico
La paradoja hídrica del sur de Tamaulipas reside en que es una región rica en agua, pero sufre escasez e inundaciones debido a una mala educación ambiental
La paradoja hídrica del sur de Tamaulipas reside en que es una región rica en agua, pero sufre escasez e inundaciones debido a una mala educación ambiental

Itzia Rangole / El Sol de Tampico
Quien ha vivido o visitado el sur de Tamaulipas sabe que la región reposa en el vaivén del agua. Tampico y Altamira son ciudades portuarias; Ciudad Madero es costa; y el río Pánuco es vertiente del Golfo de México, cuenca del Atlántico; el segundo océano más grande del mundo.
En la zona conurbada de Tampico los ríos Tamesí y Pánuco alimentan un amplio número de cuerpos de agua, por ejemplo, la Laguna del Carpintero, conocido hábitat de cocodrilos de pantano. Además de la Laguna del Chairel, del Champayan y la Vega Escondida, las cuales abastecen de agua potable a la población.
A pesar de la riqueza acuífera del terreno, las problemáticas ambientales tienden a la alza. La presencia de basura en los cuerpos lacustres es una constante, el mangle se encuentra en estado vulnerable y el lirio se extiende sobre el agua como una alfombra que impide la oxigenación.
Ante tal escenario, hay dos preguntas apremiantes: ¿Cómo perjudica este escenario la calidad de vida de la ciudadanía y qué se puede hacer?
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En entrevista para EL SOL DE TAMPICO, Cindy Felix, cuya tesis de maestría en Derecho y Procesos Orales versó sobre la “Eficacia jurídica en la protección ambiental de las lagunas del sur de Tamaulipas”, nos explicó por qué es vital cuidar de los cuerpos de agua que conforman el ecosistema del sur de Tamaulipas:
“De estos cuerpos de agua obtenemos múltiples servicios ambientales tales como acceso al agua potable, la pesca, la regulación del clima local y el equilibrio del entorno natural”.
“En la región siguen observándose problemas como la contaminación, la presencia de especies invasoras (como el lirio acuático) y la atención desigual entre las lagunas. Esto, además de un impacto directo a los ecosistemas, también provoca la transgresión de otros derechos humanos, como el acceso a la salud y al agua potable”, expresó la entrevistada.
“Tener un medio ambiente sano es un derecho humano, que en la zona conurbada de Tampico no se garantiza eficazmente, tenemos un amplio catálogo de legislación ambiental, sin embargo, las autoridades municipales competentes no aplican dichas normativas”.

Al ser cuestionada sobre cuál es la labor de las autoridades para evitar el deterioro ambiental y proteger los campos de agua en la región, Felix respondió:
“La responsabilidad central de las autoridades es garantizar una gestión eficiente y equitativa de todos los cuerpos de agua. Deben, en primer lugar, cumplir con las medidas de protección y no regresión en las lagunas (principalmente en la Laguna del Carpintero) buscando restaurar el daño ambiental ocasionado y evitando que este se siga agravando”.
La entrevistada hace referencia a la tala de 16.9 hectáreas de mangle en la Laguna del Carpintero durante el periodo 2006 a 2018 por motivos comerciales. Hecho que le acarreó al municipio de Tampico una multa de 1.6 millones de pesos, impuesta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) junto con la indicación de la restauración total del espacio afectado.
La Laguna del Carpintero, hogar de Juancho (como se conoce localmente a los cocodrilos de pantano), es también hábitat del mangle rojo y el mangle negro. Ambos árboles leñosos están catalogados como especies amenazadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Rogelio Ontiveros Arredondo, secretario de Ecología y Obras Públicas en Tampico, informó a esta casa editora a mitad de año, que en la zona de humedal a restaurar se han localizado escombro y basura, que dificulta la reforestación. De igual manera, estimó que la recuperación del manglar podría demorar nueve años más.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales los manglares representan una barrera natural contra inundaciones, propician la recarga de los sistemas acuíferos, actúan como filtro biológico para la purificación del agua y reducen la erosión del territorio costero.

Además de la crisis del mangle en el sur de Tamaulipas, Cindy Felix, hizo hincapié en otras problemáticas:
“También se necesita atender de inmediato problemas como contaminación o lirio acuático, realizar limpieza y desazolve constantes, responder a denuncias, coordinarse entre instituciones y abrir espacios para la participación ciudadana”.
La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) define el lirio acuático como una especie exótica invasora que llegó al país a finales del siglo XX. Su proliferación puede degradar el medio ambiente e incluso desencadenar la extinción de especies.
Al extenderse sobre ríos, lagunas y playas, el lirio bloquea la luz solar disminuyendo drásticamente la oxigenación del agua, dando pie a la muerte de la flora y fauna; además de interferir en la navegación, dañar las embarcaciones y obstruir las tuberías.
En 2022, Conabio estimó que cerca de 70 mil hectáreas acuáticas del país estaban cubiertas de lirio. De 2024 a 2025, esta casa editora ha informado que, en el sur de Tamaulipas, la especie ha invadido el Canal de la Cortadura, las lagunas del Charro, Chairel y Champayan, la playa Miramar, y los ríos Tamesí y Pánuco.
En agosto, el Gobierno de Ciudad Madero reportó que en 15 días retiró 200 toneladas de lirio de las lagunas Las Malvinas y El Chipis.

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En el primer cuatrimestre de 2024, el Monitor de Sequía de México determinó que el 60.46% del territorio de Tamaulipas presentaba un escenario de sequía extrema.
En mayo de 2024, con los cuerpos lacustres en el mínimo histórico, la población Tampico sufrió una interrupción de semanas en el suministro de agua potable. La zona norte del municipio fue el sector más afectado.
Ese mismo año, la escala hidrométrica de la Casa de la Naturaleza de Tampico marcaba 0 centímetros. El sistema lagunario de Chairel se encontraba a un 38% de su capacidad y la regla graudada del canal de Tancol no superaba los 15 centímetros.
El Consejo Ciudadano del Agua del Estuario del Río Pánuco A.C indicó que las lagunas del Chairel, Champayan, Tancol y Mayorazgo presentaban una masa de 150 millones de metros cúbicos, menos de la cuarta parte de su capacidad total. La crisis hídrica fue revertida por la llegada del huracán Alberto.
En 2025, la historia fue diferente, en julio, las zonas más cercanas al río Pánuco y Tamesí se inundaron. Cuatro meses después, Comapa Sur informó que en la zona conurbada de Tampico existen 231 socavones.
Hong Yang, catedrático de la Universidad británica de Reading, indica que el territorio que sufre de sequías y después de lluvias torrenciales, es más propenso a colapsar.

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Cindy Felix señaló que la ciudadanía puede frenar el deterioro ambiental de los cuerpos de agua de la siguiente manera:
“Participar en jornadas de limpieza organizadas por las autoridades o por asociaciones civiles, evitar tirar residuos, denunciar actos de contaminación, involucrarse en actividades comunitarias y tener interés en asistir a foros donde se discutan soluciones ambientales. Sobre todo, promover la educación ambiental desde la niñez”.
Quien ha vivido o visitado el sur de Tamaulipas sabe que la región reposa en el vaivén del agua. Sin embargo, los cuerpos de agua que sustentan la vida en la zona conurbada de Tampico son ahora escenario de una crisis ambiental.
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