El arte que se hereda: familias tamaulipecas comparten su pasión por crear
Daniel Padilla, María Julia González y María Antonia González comparten cómo el arte ha unido a sus familias
Víctor De Sampedro
Artistas de Tampico comparten cómo la creatividad se convierte en un lazo familiar
“El arte permite decir lo que no siempre se puede verbalizar, explorar lo interno, descubrir otras formas de ser”, comentó María Julia González a esta Casa Editorial
María Julia González y Julia García: el arte como puente familiar
Julia González señaló que su amor por el arte fue una combinación entre un interés personal y la influencia de su madre, con quien asistía a clases, museos y galerías.
El huapango: tradición huasteca y de sangre
Daniel recuerda algunos momentos que marcaron su vida, no solo como bailarín, sino también como padre y hermano, como ver a Dariann bailar por primera vez el huapango estilo poblano y el jarabe tapatío a los cuatro años.
Al ver cómo sus seres cercanos han crecido a través del escenario, el director de la Compañía Nexcoyotl invitó a quienes tengan familiares artistas a apoyarlos.
“La danza forma gente buena, hace gente noble, sencilla, misericordiosa, y el poder compartirla con toda mi familia por más de 25 años me hace sentir pleno, realizado y bendecido”, concluyó.
María Antonia González: música, danza y familia
La maestra “Tony” tiene a sus hijas Itzel y Laura, quienes se han desarrollado en el ámbito creativo, formándose profesionalmente como soprano y bailarina, respectivamente.
“Aunque me siento contenta que hayan elegido una carrera artística, porque es algo que yo hago, estoy segura que están haciendo algo que a ellas les gusta. Eso es lo más importante para mí”, aseguró.































