Conoce al Warrior: el abanderado de la Jaiba Brava con más de 50 años como aficionado
Desde los ocho años, Ulises Martínez comenzó su trayectoria como uno de los fanáticos celestes más aguerridos
Adolfo Ruiz Nuñez
“Como venía con él, pues entraba a los vestidores y conocí a la Tota Carbajal y personas muy queridas en el rubro”, amplió.
Una pasión heredada por EL SOL DE TAMPICO
Luego de acompañar a su progenitor, Ulises supo que ese sentimiento de color celeste sería para toda la vida.
Aficionado a tiempo completo: el momento que hizo a Ulises un abanderado
“Yo me sentaba en zona sol, ahí armaba las porras como aficionado común, pero yo veía que en sombra no ambientaba la gente”, dijo.
“Entonces pensé: ‘Bueno, me voy por allá para levantarlos’, porque veía que en la zona había compañeros que no les gusta gritar, no echar porras; entonces yo me fui a sombra y empezamos a hacer la porra”, agregó.
“Un jaibo siempre apoya a otro jaibo”, el valor de ser aficionado del Tampico-Madero
Reconoció con orgullo que tener ese cargo es una de las cosas más emocionantes, pues se trata de representar a toda una afición y sus valores.
“Hoy en día, pues a mí me permiten estar dentro a iniciar una porra; normalmente yo me pongo atrás de la banca de sombra, aunque ahorita ya me empiezan a decir que me vaya un poquito más arriba, por respeto al rival”, subrayó.
Claro, uno de los valores principales, según él, corresponde a nunca abandonar a los suyos y siempre estar al pie del cañón con la Jaiba Brava.
“Es un bonito sentimiento, muy bonito y un jaibo siempre tiene que apoyar a otro jaibo, en las buenas y las malas; aquí estaremos apoyando a la Jaiba Brava”, expresó emocionado.
De ver a la Jaiba Brava en Primera hasta acompañarlos en Tercera División
“Somos una de las aficiones que siempre quieren que gane el equipo; ahora no se dio, pero aquí está la gente y siempre estará apoyando”, sostuvo.
La Jaiba también es un sacrificio
Para las personas que recién comienzan a involucrarse con la Jaiba, invitó a hacerlo activamente, ya que es algo muy positivo, aunque también conlleva sacrificios.
“Hay gente nueva en el Estadio Tamaulipas cada partido y es algo muy bonito ver a los niños, gente nueva, familias nuevas; por supuesto que es bonito”, manifestó.





























