Ingresó al Pentathlón cuando estudiaba en San Luis Potosí
Su experiencia en el PDMU fue de gran ayuda en su formación académica
A opinión de su hijo, la formación profesional, académica y de servicio del Dr. José Sierra Flores se consolidó gracias a su pertenencia al PDMU.
Relató que “fue un hombre de mucha disciplina, pues cuando estudié Medicina en su escuela me trató como a un alumno más y no como a su hijo, lo que habla de la formación que tuvo en el Pentathlón”.
El Dr. Sierra Flores refundó el Pentathlón en Tamaulipas
Gran trayectoria en el ámbito musical, incluyendo el Himno del Pentathlón
Dr. José Sierra Flores, Médico Cirujano, Compositor y Primer Comandante de Infantería del PDMU XXVIII Zona Tamaulipas / Dr. José G. Sierra
Conocido por sus destacadas composiciones musicales en las que plasmó el amor y cariño por la tierra que lo vio nacer, así como un reconocido médico cirujano, fundador y catedrático de la Universidad del Noreste (UNE); el Dr. José Sierra Flores en su juventud se forjó en una institución que complementó su disciplina, orden, liderazgo, mando y vocación de servicio que le permitió dejar un legado importante.
El destacado ciudadano tampiqueño es recordado por su composición musical que se convirtió en himno de los habitantes de la zona sur de la entidad, como “El Navegante” y “Adiós a Tampico”, piezas que evocan la identidad y el arraigo de esta región.
Se le reconoce por su faceta musical, académica y médica; sin embargo, poco se ha abordado el origen que lo formó como un ciudadano ejemplar, apreciado y líder en las distintas tareas profesionales que emprendió. Este proceso inició cuando realizaba sus estudios de Medicina en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), donde ingresó a las filas del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario (PDMU), bajo el lema Patria, Honor y Fuerza.
En el marco del aniversario de su nacimiento, ocurrido el 7 de enero de 1928, se aborda su vida y obra dentro del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario. Ingresó en la ciudad de San Luis Potosí y posteriormente se trasladó a su ciudad natal para impulsarlo, lo que derivó en su reconocimiento oficial y en la obtención del grado de Primer Comandante de Infantería.
“Mi papá me platicó que cuando fue estudiante de la Facultad de Medicina le gustaba mucho participar en la Banda de Guerra y por eso ingresó a las filas del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario; desfiló en la ciudad de San Luis Potosí y también en la Ciudad de México, precisamente en el marco de la celebración de la Independencia de México”, informó José Gerardo Sierra Díaz, hijo mayor de cinco, quien también incursionó en el PDMU durante su infancia, siguiendo el ejemplo de su padre.
Cuando estudiaba medicina en la UASLP ingresó a las filas del Pentathlón / Dr. José G. Sierra
El también médico indicó que su papá “estuvo en el Pentathlón de la Ciudad de México cuando hizo su especialidad en Cirugía General y estudió en el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, así como Cirugía Torácica en el Instituto Nacional de Cardiología. Siempre estuvo estudiando y participando, lo cual le ayudó bastante en su formación profesional, liderazgo y disciplina”.
Participó en diversos eventos del Pentathlón que se desarrollaron en diferentes partes del país / Dr. José G. Sierra
“Gracias a esa formación mostró una disciplina marcada; no era muy estricto en su persona, pero sí muy formal en su profesión. Siempre fue muy amigable y en mi familia hablaba constantemente del Pentathlón; cuando yo tenía seis años me ingresó y estuve bastante tiempo. Incluso nos llevaba a mis hermanos y a mí a la Ciudad de México a los desfiles de la Independencia, y con anticipación apartaba una habitación en el Hotel Majestic, cerca del Zócalo, para que observáramos el desfile”.
Al compositor musical y maestro de Medicina de varias generaciones en el sur de Tamaulipas se le reconoce su labor de haber refundado el Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario en el estado, un año después de haber iniciado funciones en Tampico, institución que a nivel nacional surgió en 1938.
“Aquí en Tampico inició el Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, fue la semilla para toda la entidad. La participación del doctor José Sierra Flores fue clave, pues a él le correspondió refundarlo; no solo en Tampico, sino también en Ciudad Madero, Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo, siempre por vocación, ya que nuestra agrupación es sin fines de lucro”, informó el Primer Comandante de Infantería Maestro Jesús Alfredo García Eng, comandante de la XXVIII Zona Tamaulipas.
Primer Comandante de Infantería, Maestro Jesús Alfredo García Eng, Comandante de la XXVIII zona Tamaulipas, y el Dr. José Gerardo Sierra Díaz / Miguel Díaz
Agregó que “el Primer Comandante doctor José Sierra Flores nació con una vocación múltiple: la medicina, la música y el servicio a la juventud. Su formación académica incluye estudios médicos, especialidades, docencia universitaria y participación en sociedades científicas, lo que lo consolidó como un referente en su campo”.
Su vida pentathlónica inició en 1943; un año después fue nombrado Comandante de Banda de Guerra y en 1946 ascendió a Suboficial. Dirigió la Zona San Luis Potosí y posteriormente la Zona Tamaulipas, organizó la XIII Convención Nacional y representó al Pentathlón en desfiles internacionales, como el realizado en la ciudad de Chicago.
En el ámbito artístico, su producción supera las mil 500 composiciones, que abarcan géneros populares, obras de concurso y piezas institucionales. Participó en festivales como la OTI y recibió reconocimientos nacionales e internacionales. Su obra más trascendente para el PDMU es el Himno del Pentathlón, compuesto como un acto de compromiso y amor por la organización.
La familia Sierra Díaz / Dr. José G. Sierra.
La vida y obra del Dr. José Sierra Flores siguen siendo un referente para quienes ingresan al PDMU. “Nuestro Primer Comandante nos dejó un legado muy importante con la composición del Himno en 1983; estaba profundamente identificado con la misión del Pentathlón y plasmó los principios ideológicos de la institución. Incluso en vida cedió los derechos de autor como legado”, destacó.
Sierra Flores, fallecido el 16 de noviembre de 2012, dejó como legado a su esposa Rosa Elena Díaz y a sus hijos José Gerardo, Rosa Elena, Ana Leticia, Norma Patricia y Carlos Julián Sierra Díaz. Quienes tuvieron la oportunidad de convivir con él lo recuerdan con cariño, aprecio y liderazgo.