Disfrutar la vida alimentando a las palomas en la Plaza de Armas de Tampico: la historia de Meche
Durante años trabajó en el Ayuntamiento municipal como secretaría de los síndicos, con el tiempo se ganó el sobrenombre de “la tercera síndica”
Antonio Campos
Alimentar a las palomas, una labor más allá de un pasatiempo
En una plática con EL SOL DE TAMPICO mencionó que al cumplir con su tiempo laboral, se pensionó y decidió quedarse a vivir cerca del Centro, desde donde camina a la Plaza para cumplir con la que ahora considera una tarea diaria.
Alimentar a las palomas no es solo un pasatiempo, ya que Meche compra alrededor de dos kilos de alimento cada día, un gasto que asume con gusto porque, dice, le da sentido a sus jornadas.
Disfrutar la vida sentada en la Plaza de Armas, alimentando a las palomas
Ya a punto de cumplir 80 años, soltera y sin familia cercana, asegura que este espacio se convirtió en su compañía diaria, en un vaivén de saludar a sus
Para ella sentarse en la Plaza de Armas, recibir el saludo de algún excompañero del Ayuntamiento y observar el ir y venir de la gente es una forma de mantenerse activa y presente.





























