Elías Ibarra: el guardián de Playa Bagdad que desafía hasta a SpaceX
El veterinario tiene en resguardo a 100 animales, entre los que se encuentran tigres y pelícanos
Mariela Macay
Hace casi 25 años descubrió una tortuga muerta en la playa; no entendía de qué se trataba. Su papá le dijo: “Es que se murió”. Esa imagen aún lo acompaña y motiva.
“Recuerdo que su caparazón era gigante. Era una tortuga muy, muy grande, y se quedó esa tortuga muerta en mi recuerdo”, compartió con El Sol de Tampico.
¿Por qué decidió ser médico veterinario?
“Tenía 17 años, un poco incrédulo, y yo dije: ‘Si Dios realmente existes, demuéstrame que puedo ganar este premio’. Resulta que se publican los resultados y venía mi nombre: Jesús Elías Ibarra Rodríguez”, relató entre risas.
“El gobernador me dijo: ‘Si tu objetivo y tu chispa está enfocada en el medio ambiente, en los animales, tú te vas a venir a Victoria y yo te voy a ayudar, te voy a dar soporte con mi gobierno’”, recordó.
“Fue impactante ver más de cinco mil tortugas en ese momento, anidando una sobre otra. Increíble el fenómeno de la arribada de la tortuga lora”, recordó.
Fundación de Conibio Global y apertura de veterinarias
A los 18 años de edad, como regalo, abrió su fundación —aún vigente— Conibio Global A.C. La oportunidad de un voluntariado en Colombia parecía imposible por falta de recursos, pero su determinación lo llevó hasta el país de Gabriel García Márquez.
La lucha contra un gigante espacial que amenaza al Golfo de México
La tranquilidad y la fauna de Playa Bagdad, el mismo lugar donde de niño vio aquella tortuga muerta, se han visto alteradas a raíz de las pruebas y lanzamientos de cohetes que SpaceX, la empresa de Elon Musk, realiza a pocos metros.
“Acaba de explotar el cohete en México, a 14 km de la orilla de la playa donde están las tortugas. Sucedió como en las películas, se formó un hongo gigante de fuego”, apuntó.
Escribió cartas a las más altas autoridades sin recibir respuesta; sin embargo, la situación se agravó con un segundo lanzamiento fallido que dejó caer basura espacial sobre Playa Bagdad.
“Millones y millones de pedazos de plástico, metal, caucho, tanques… Más de 40 kilómetros de Playa Bagdad se llenaron de basura espacial”, indicó.
En su momento de mayor desgaste, cuando contemplaba “tirar la toalla”, subió a una lancha que se dirigió hacia la plataforma que SpaceX había instalado en aguas mexicanas con el objetivo de recolectar los restos del cohete.





























