Unión Provida en Tamaulipas: un acto de gratitud que se convirtió en una fundación de ayuda médica
Ileana Patricia Zambrano Ruiz es la fundadora de Unión Provida, el proyecto surgió tras sufrir una enfermedad renal a los 17 años
Carmen Jiménez
Ileana Patricia Zambrano Ruiz, odontóloga y fundadora de Unión Provida, recuerda con claridad el momento en el que, antes de ser anestesiada para una cirugía de riñón, hizo una promesa silenciosa: si sobrevivía, dedicaría su vida a agradecer esa oportunidad ayudando a otros.
Hoy comparte con EL SOL DE TAMPICO como esa promesa se hizo realidad y con ayuda de corazones altruistas ha logrado ayudar a un importante número de personas, viviendo experiencias y momentos únicos.
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En 2004 se presentó la primera oportunidad de ayudar
Entre las primeras personas que no dudaron en ayudar fueron Jorge Solbes, director de la Bene; así como los doctores Jorge Jerónimo González Guerra, Héctor Aiymerich, Javier Cardín, Eduardo Rojas, Alberto Medina Benítez y más doctores, todos ellos en diversas especialidades.
¿Cómo fue el inicio de la red de apoyo Unión Provida?
Unión Provida comenzó sin nombre ni acta constitutiva, únicamente con la voluntad de ayudar, aseguró Ileana, describiendo que pacientes con distintos padecimientos siguieron llegando, y con ellos, más médicos dispuestos a donar su tiempo y conocimiento.
Oncólogos, ginecólogos, cirujanos y especialistas de diversas áreas se sumaron a una causa que creció de manera orgánica.
“Yo no ayudaba sola”, enfatiza Zambrano Ruiz. “Esto siempre ha sido una sinergia: doctores, hospital, donantes, todos actuando al mismo tiempo”.
Explicando que durante ocho años, el proyecto funcionó así, como una cadena de voluntades que se activaban cuando alguien necesitaba una segunda oportunidad de vida.
De una cadena de voluntades a una fundación legal
En 2012, ante el crecimiento del proyecto, llegó el momento de constituirse legalmente como fundación. No fue una decisión sencilla. “Estaba muerta de miedo”, confiesa.
La carga administrativa, legal y contable parecía una montaña imposible de escalar, especialmente para alguien formada en el área de la salud.
Sin embargo, la fe fue su brújula. “Muéstrame el camino”, una frase que hoy guarda en la pantalla de su celular, se convirtió en una oración constante. Rodearse de personas con más experiencia, confiar y avanzar, incluso con temor, permitió que Unión Provida se consolidara sin perder su esencia.
Donde la pobreza y la enfermedad se cruzan
Con el paso de los años, la fundación amplió su alcance. Además de atender a pacientes de la zona conurbada de Tampico, Unión Provida recibe personas provenientes de comunidades de la Huasteca Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Tamaulipas e incluso de regiones serranas de otros estados del país.
“Llegan casos complejos, pacientes que no hablan español, personas que llegan con lo poco que tienen, encuentran atención médica especializada en hospitales de alto nivel gracias a una red de apoyo que demuestra que la dignidad no debería depender de la condición económica”, aseguró.
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El final del camino: una nueva forma de mirar la vida
Para Ileana, la mayor recompensa no está en las cifras ni en los logros institucionales, sino en los reencuentros. En este sentido recuerda, a un joven de 18 años, operado de un problema renal idéntico al que ella vivió en su adolescencia.
“Verlo recuperarse, abrazar a su familia, saber que salvó su riñón, fue un abrazo al alma”, relata.
También menciona que al ver cada paciente recuperado confirma que no solo se devuelve la salud, sino también la esperanza y una nueva forma de mirar la vida.
“Cuando alguien te ayuda sin deberte nada, te cambia la perspectiva para siempre”, afirma.
Hoy, Unión Provida trabaja en alianza con diversas fundaciones, instituciones y médicos que creen en el proyecto. Para Zambrano Ruiz, esa confianza implica un compromiso profundo con la transparencia y la responsabilidad.
Su mensaje para quienes han sido beneficiados es claro: “No me agradezcan a mí. Agradezcan a Dios ayudando a alguien más. Que esto se convierta en una cadena”, finalizó.




























