Del orgullo al colapso: El Colotero de Álamo se desploma y prometen levantarlo de nuevo
Fue sitio de manifestaciones, actividades deportivas e incluso en la pandemia de Covid-19 se le colocó un cubrebocas gigante
Antonio Sosa / El Sol de Tampico
Daños reportados por residentes de Álamo precedieron al colapso
La caída de la obra se registró la mañana de este martes, sin que la alcaldesa morenista Blanca Lilia Arrieta Pardo haya emitido de momento alguna postura.
Quienes sí habían alzado la voz fueron los ciudadanos, quienes documentaron y difundieron desde hace varias semanas los daños en la escultura que reflejaba la faena diaria de los cortadores de naranja en esta zona citrícola.
Apenas el día de ayer, lunes 15 de diciembre, Anabel Hernández Atanacio, quien llegó al Colotero para comenzar desde ahí una rodada con amigos, grabó un video en el que señalaba los daños.
“Con daños considerables, tiene fisuras, tiene unas fracturas; hasta donde sé, fueron a partir de la inundación”, dijo la deportista quien grabó la pieza que aun estaba en pie.
Lamentó que las autoridades hubieran desatendido la situación: “Hay más fisuras de este hermoso monumento, representante de Álamo y el más grande en el estado de Veracruz”.
Alrededor de El Colotero se localizan una Farmacia Guadalajara, un Soriana, una gasolinera y negocios locales, quienes hoy amanecieron con un horizonte urbano distinto, en el que ya no estaba El Colotero.
Un símbolo urbano que marcó generaciones en Álamo
Al ser uno de los referentes de Álamo, El Colotero fue lugar de referencia para manifestaciones y concentraciones ciudadanas.
Regularmente, los turistas se detenían en esa zona para tomarse fotografías en su paso por Álamo, pero también concurrían deportistas, vendedores y ciudadanos.
¿Cuándo fue inaugurado El Colotero de Veracruz?
Representaba a un hombre vertiendo las naranjas de su colote, en referencia a los trabajadores del campo que hacen de esta región una de las áreas citrícolas más importantes del noreste de México.
Diseñada por el escultor Miguel Vargas Martínez, originario de Poza Rica, la obra era diferente a las conocidas en la región; por su majestuosidad y simbolismo se convirtió en referencia de la zona.
En cuanto al soporte, contaba con una armadura metálica con modelado en cemento/hormigón y acabado con pátina en tonos bronce viejo, modelado en cemento directo, con una base de 30 metros y 15 metros de altura.
Hoy, los alamenses lamentan no haber sido escuchados cuando reportaron los daños en El Colotero, que hoy yace derribado en miles de fragmentos.



























