Del sendero virreinal al bulevar: el origen de la calle Allende en Altamira
De calle sin pavimentar en sus orígenes, la ruta se transformó con el paso de los años en la principal arteria vial de Altamira
Paulo Monsiváis y Miguel Díaz
Altamira, el primer poblado del sur de Tamaulipas, fue fundada en tiempos del Virreinato, vivió de cerca la lucha por la independencia.
Polvo del Camino Real; la primera gran vía de comunicación en Altamira
Según el cronista Francisco Castellanos Saucedo, en sus orígenes, la Allende era solo “una porción muy chica, sin pavimentar” dentro del primer cuadro de la ciudad.
Comenzaba en Mariano Matamoros y terminaba frente al panteón municipal, contemplaba apenas cuatro cuadras, era parte del poblado que se fundo hace más de 270 años.
La pequeña calle Allende era solo un ramal en el primer siglo de vida de Altamira, sin embargo, el progreso impone su propia ruta.
El salto de calle a bulevar en Altamira: el motor del cambio urbano
Durante décadas, la Allende fue una carretera de dos carriles, deshabitada hacia el norte.
“Prácticamente Altamira era un sitio de paso con un pequeño centro de población”, recordó el promotor histórico, José Olvera Tavera.
Bulevar Allende: una obra colectiva que moldeó la ciudad
La presidenta Romana Flores continuó la obra hacia el norte, mientras que el alcalde Sergio Carrillo Estrada lo extendió hacia el sur.
Ya no era solo un camino; era un símbolo de la ciudad, digno de su propio emblema.
De un camino rural a la calle que contiene el corazón de Altamira
El libramiento de Altamira desvió el tráfico pesado, así permitió que el bulevar Allende respirara y encontrara una nueva vocación.
De un sendero que terminaba en el silencio de un panteón, ahora la calle Allende es una vía que abraza el futuro comercial y social de toda una ciudad.

































