“Desde que entró Trump estamos con la preocupación”: Fernando Pérez, migrante veracruzano en EU
Algunos han optado por quedarse en casa o abandonar su fuente de empleo al temer ser detenidos en alguna redada
Algunos han optado por quedarse en casa o abandonar su fuente de empleo al temer ser detenidos en alguna redada

Antonio Sosa / El Sol de Tampico
La vida de Fernando Pérez, quien hace 28 años llegó como ilegal a Estados Unidos, cambió desde que se supo que Donald Trump había ganado de nuevo la presidencia; sin embargo, la preocupación se recrudeció a partir del 20 de enero, cuando tomó posesión.
El hombre, originario del norte de Veracruz y dedicado a la construcción de albercas en Miami, Florida, compartió con EL SOL DE TAMPICO que en estas casi tres décadas ha abierto una miniempresa, aun sin contar con una permanencia legal.
➡️ También puedes leer: Políticas de miedo de Trump disminuyeron la migración en frontera de Tamaulipas
“Nunca sabes qué va a pasar, cómo te va a ir, si te van a deportar o si alguien de la gente que conoces te va a denunciar. Estamos con esa preocupación de qué es lo que viene”, declaró.

El hombre de 45 años relató que, desde enero, tuvo que cambiar su rutina de salir a trabajar todo el día por jornadas más reducidas.
“Tengo mi empresa, con mínimo dos empleados, equipo, camioneta; todo lo he ido comprando, pero con la llegada de Trump, dejé de salir”, detalló.
Debido a que sus dos empleados de mayor confianza sí cuentan con documentos, ellos salían a trabajar, mientras él se quedaba en casa buscando ocuparse en algo.
“Uno de mis trabajadores tiene refugio político, el otro tiene papeles por su esposa; ellos podían salir a trabajar, pero no es igual. Gano menos, son menos personas y no es lo mismo si yo no voy”, explicó.
“Antes, entre los tres, nos podíamos ganar 500 dólares mínimo; ahora son 200, 300”, agregó.
Mientras él se quedaba en casa, comenzó a beber más y más, lo que ya se convirtió en un problema.
“Las cosas que he comprado en todos estos años están a nombre de otras personas, y eso me hacía dudar de ellos. Pensaba que ellos mismos me iban a denunciar”, indicó.
Una vez que se dio cuenta de que en los meses de febrero y marzo no se presentaron detenciones masivas, Fernando regresó a su negocio.
“Todo había estado más o menos bien, pero ahora ya se sabe de redadas, de lo de Los Ángeles. No sé si guardarme de nuevo o salir a probar la suerte”, expresó.
➡️ Te recomendamos: Tamaulipas pide apoyo federal para dar certeza jurídica a hijos de migrantes
En caso de que Fernando regrese a su natal Veracruz, tendría que llegar a una casa cuya construcción ha sido lenta, no como ocurre en Florida con sus albercas.
“Tengo casa, pero no tiene baño. Le mandé dinero a mi papá para que la hiciera, pero ocupaba el dinero en otra cosa. Después mi papá fue disque secuestrado, se ocupó el dinero y la casa ahí se quedó”, puntualizó el hombre.
Sigue nuestro canal de EL SOL DE TAMPICO: las mejores noticias en WhatsApp
Aunque la construcción a medias en el pueblo es lo que menos le preocupa a Fernando ante una posible deportación.
“Tengo dos hijos, una niña de 20 y un adolescente de 15. Ellos viven con sus mamás, pero los veo siempre. Si me regresan, solo dependerá de que ellos me quieran ir a ver a México”, finalizó el hombre que está a una distancia de 3 mil 110 kilómetros de su tierra y en medio de nuevas amenazas y embestidas migratorias del gobierno de Donald Trump.
La apertura de la negociación está programada a partir del segundo semestre de este 2026, en la Plaza Krystal de Tampico