Despicadora de Tampico lucha por sobrevivir con 75 pesos al día por la veda del camarón
La despicadora enfrenta una difícil situación a causa de la veda del camarón, la cual se extiende de mayo a agosto
Antonio Campos
Doña Francisca es despicadora desde los 18 años. Hoy, a sus 52, sigue pelando camarón a mano en jornadas extenuantes, aunque la ganancia diaria no pase de 75 pesos, lo cual le imposibilita llevar comida a su hogar.
Veda de camarón afecta a despicadoras
A diferencia de otros empleos, la despicada le permite cierta flexibilidad: “Si tengo junta en la escuela de mi hija, puedo ir. No tengo un horario fijo. Eso me gusta, pero no se gana bien”.
Una profesión que ya no da para vivir
Cada jornada comienza alrededor de las 9:30 horas. Hacen una tanda, descansan, y si hay suerte, echan otros “cuatro o cinco kilitos” antes de irse. Pero ni con eso les alcanza.
Relata que “el transporte también cuesta. A veces no queda nada del dinero ganado, me voy a pie por varios kilómetros hasta el Paso del Humo, cruzó el río en lancha y luego tomó un carro para llegar a casa”.
Ana Francisca Pérez es despicadora por elección y necesidad, que ha pasado más de tres décadas en esta labor. “Es lo que sé hacer. Me gusta porque es independiente, pero ya no da para vivir”.



























