Don Carmelo, el maestro del color que pintó los sueños de todo el sur de Tamaulipas
Con esfuerzo y una bicicleta como aliada, Don Carmelo se convirtió en el mentor de generaciones de igualadores de pintura
Antonio Campos
Comentó que su habilidad para igualar colores a mano es una técnica que aún domina, la cual terminó llevándolo a destacar rápidamente, al punto de convertirse en instructor de decenas de hombres y mujeres que hoy lideran sus propios negocios.
Estuvo a punto de rendirse
En sus primeros años, tras ser rechazado por su edad en una empresa y trayendo la responsabilidad de mantener a su esposa con quién tenía poco tiempo de casado con Alicia Cervantes Arreola hoy finada, pensó en rendirse.
Sigue nuestro canal de EL SOL DE TAMPICO: las mejores noticias en WhatsApp
“Me desanimé porque decían que ya estaba grande y había fila de muchachos. Pero la encargada me dijo: ‘Espérate, igual y te quedas tú’. Y así fue. Me pusieron a prueba, hice un color y me dijeron: Tú te quedas”, relata.
Ligado a grandes marcas pioneras
Su yerno Luis Pérez Patiño, quien hoy continúa con el negocio familiar, explicó que la carrera de Don Carmelo también estuvo ligada a marcas pioneras en la industria.
“Él fue de los primeros en traer algunas marcas reconocidas como los socios de esa empresa del municipio de Puebla, al tener historial de colaboración previo con ellos, por la pudo introducir aquí en Tampico”.
Agregó que, luego de independizarse y asociarse con otro emprendedor, estableció su propio negocio en la zona centro del puerto de Tampico, en donde el olor a las pinturas se mezclaban con ese sentimiento familiar que reinaba junto a las de sus trabajadores.
Recordemos que Don Carmelo quien es padre de dos hijos y abuelo de tres, no solo mezcló colores durante décadas; sino también su pasión, enseñanza y determinación, dejando una huella imborrable en la historia del oficio de la igualación de pinturas en la región.






























