‘El amor no lastima’: la lucha de Elizabeth por justicia tras el feminicidio de su hija Karlita
Prepara la Ley Karlita, mediante la que se busca garantizar efectividad y un trato digno a las víctimas de feminicidio
Mariela Macay
Se presume que la joven aprovechó que su mamá se había ido a dormir para salir de casa y reunirse con un hombre mayor que ella, que había sido su novio pero que ya no le permitían ver, ya que habían notado cambios negativos en ella.
“Es importante hacer llegar a a las familias de México, a las familias de Tamaulipas, a todas las niñas, algo que las proteja, son muy vulnerables, lamentablemente a esa edad no nos escuchan”, indicó.
Buscan impulsar la Ley Karlita
Señaló que ante la cantidad de expedientes que tienen a cargo los agentes se encuentran saturados y en algún momento pierden la sensibilidad.
“Hay que atender a los niños; que no haya más víctimas y agresores”
Elizabeth, de 38 años, puede pasar horas compartiendo fotografías y videos de su hija: Karlita dormida, Karlita haciendo pasteles, Karlita en el gimnasio... los pies de Karlita.
“Son esas fotos que tomamos en el día como si nada, que se guardan y hoy son mis más grandes tesoros”, describió.
A ocho meses del feminicidio que le cambió la vida, ha reflexionado lo suficiente para saber qué pedir a las autoridades que niñas y niños reciban terapia en las escuelas para evitar menores agresores y víctimas.
“La asistencia psicológica debería ser una materia, que todos los niños lleven ese apoyo, no sabes si los niños están viviendo violencia en casa. Es una cadena(…)las ‘red flags’ las ignoran, son pasadas por alto”, planteó.
El consejo de la mamá de Karlita
Elizabeth, que constantemente recibe mensajes de personas que temen encontrarse en una situación como la suya, tiene muy claro lo que le quisiera decir a las adolescentes.
“Si el caso de mi hija es para salvar a otras niñas, si es para ayudar a otras mamás adelante, que suene hoy(…) somos la voz de Karlita y todos nos vamos a unir en una sola fuerza a exigir”, destacó.
“Queremos niñas libres, con ilusiones, queremos profesionistas; el día de mañana, futuras doctoras, sin traumas, que no crezcan con la mentalidad que el amor es color rosa. El amor no mata, el amor no lastima”, recalcó.
Entre lágrimas pero determinada, quiere que su voz llegue a las adolescentes para evitar que “lobos disfrazados de cordero” se las lleven.





























