El Quinazo, el día en que el petróleo se detuvo: costó 28 mil 606 mdp al Gobierno de México
El 10 de enero de 1989, la Refinería Francisco I. Madero paralizó su producción; exlíderes sindicales afirman que tras ese día, comenzó un declive que se mantiene
El proyecto fue reactivado tras resolverse conflictos legales y administrativos, permitiendo mejorar la conectividad entre el sur y el altiplano tamaulipeco
La portada del 11 de enero de 1989 de El Sol de Tampico, en ese momento Joaquín Hernández Galicia estaba preso en Ciudad de México / Hemeroteca El Sol de Tampico
Hace 38 años, un operativo al amanecer cambió el sur de Tamaulipas para siempre. El 10 de enero de 1989 fue el día en que la detención de un solo hombre, Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, paralizó una región y abrió una herida social y económica que aún hoy sus habitantes recuerdan.
Debido a “El Quinazo” el fisco dejó de percibir un estimado de 28 mil 606 millones de pesos, más pérdidas diarias por 12.5 millones de dólares en exportaciones. Pero el verdadero precio se mediría en las décadas siguientes, en el rumbo que perdió una región entera. Cerca de las 10:00 horas de aquel 10 de enero, las instalaciones de la Refinería Francisco I. Madero comenzaron a vaciarse.
La noticia de la detención de “La Quina” y otros líderes sindicales en un operativo nacional ordenado por el gobierno de Salinas de Gortari corrió como pólvora. Trabajadores de planta y eventuales abandonaron sus puestos, dirigiéndose a la sede de la Sección 1 del Sindicato de Trabajadores Petroleros (STPRM) en el centro de Ciudad Madero.
Para las 11:00 horas, centenares de personas, no solo petroleros sino ciudadanos comunes, se agolpaban alrededor del local sindical. El clima era de confusión y temor. Testigos de la época relatan que decenas sacaban cajas con documentos y equipos, ante el rumor inminente de una intervención de las autoridades federales. Era la reacción visceral de un pueblo cuyo destino estaba íntimamente ligado al poder de su sindicato.
El paro fue absoluto. La producción en la Refinería Madero se detuvo por completo, y con ella, la distribución de gasolinas. El desabasto golpeó no solo a Tampico y Madero, sino a Altamira, González, El Mante, el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí. La vida económica de una vasta zona del noreste de México se fracturó en cuestión de horas.
El interior de la casa de Hernández Galicia tras su detención; en su momento se presumió que las armas de fuego encontradas fueron colocadas por el ejército mexicano / Hemeroteca El Sol de Tampico
Las cifras retratan la magnitud del impacto inmediato. De acuerdo con datos de Pemex, revelados en su momento, la paralización de la producción petrolera significó que el fisco dejara de percibir esos 28 mil 606 millones de pesos, un monto que se sumaba a los 271 mil 403 millones que la paraestatal debía aportar por ley.
Pero el golpe fue doble. Al suspenderse también las exportaciones de hidrocarburos, se reportó una pérdida diaria de 12 millones 500 mil dólares. La detención de un líder no era solo un acto político o policial; era un evento de una enorme consecuencia económica nacional. Cada día de paro representaba una sangría de divisas y una factura millonaria que, en última instancia, pagaba el país.
Juan José García Rodríguez, petrolero jubilado y líder sindical en 1989, contextualiza: “La empresa vivía ‘buenos tiempos’. Los trabajos se realizaban en tiempo y forma, y los empresarios recibían sus pagos puntualmente”.
Hubo varias protestas en las calles solicitando la liberación de Joaquín Hernández Galicia "La Quina" / Hemeroteca El Sol de Tampico
El regreso al trabajo el 12 de enero, tras un paro de 48 horas críticas, no significó un retorno a la normalidad. Según García Rodríguez, la detención de Hernández Galicia “marcó el inicio de un desmantelamiento del sindicato y sus activos”. El objetivo, señala, era “’desmantelar’ lo que Joaquín había construido a lo largo de 30 o 31 años”.
Este desmantelamiento tuvo un efecto profundo y duradero en el tejido social de la zona. “Durante los dos sexenios que Hernández Galicia estuvo encarcelado, el sentido social que tenía el sindicato se perdió”, afirma el exlíder, “el sindicato petrolero no era solo una fuerza laboral; era un pilar de la comunidad, un proveedor de identidad, apoyo y un cierto orden”.
Ciudad Madero, en particular, sintió el golpe de lleno. “La ciudad sufrió un retraso y un estancamiento, dejando de ser un punto de avanzado”, reflexiona García Rodríguez. “Con el poder sindical fracturado y la estrategia energética del país virando hacia el sureste, la región entró en una larga fase de incertidumbre. La refinería, otrora el motor indiscutible, comenzó un lento declive”.
El 10 de enero, los trabajadores abandonaron la Refinería Francisco I. Madero para congregarse en la Asamblea de la Plaza Civíca de Ciudad Madero a las 12:00 horas / Hemeroteca El Sol de Tampico
Hoy, la zona de Tampico y Madero enfrenta la paradoja de vivir sobre grandes reservas de petróleo y gas, con planes de reactivación en el discurso, mientras lidia con la nostalgia de un pasado industrial pujante y la búsqueda de un nuevo rumbo. García Rodríguez lo define como un “punto de quiebre”.
Fue un punto de quiebre, reflexiona el ex líder petrolero: “Aquí la zona ha tenido que reinventarse. No creo que ningún proyecto turístico, por más programas de diversión que realicen en la playa, sea capaz de llegar a lo que produce la refinería”.
“Yo creo que ahorita debiéramos parafrasear a John F. Kennedy, quien dijo no preguntes qué puede hacer tu país por ti, mejor pregúntate qué puedes hacer tú por tu país. Bueno, aquí debiéramos preguntarnos qué podemos hacer por la refinería para que siga siendo una fuente de ingresos”, concluye.
Debido a "El Quinazo" en el sur de Tamaulipas hubo desabasto de combustible y bloqueos / Hemeroteca El Sol de Tampico
El 10 de enero de 1989 no se recuerda solo como el día que cayó “La Quina”, en la memoria colectiva de Tampico y Madero, es el día en que el tiempo se dividió en un antes y un después. Un antes de certidumbre sindical, de una economía girando en torno al oro negro, y un después de reinvención forzada, estancamiento y lucha por la identidad.