“Este será mi último año sembrando sorgo”; falta de subsidios y sequía impacta el campo en Tamaulipas
Sembrar el grano rojo en la actualidad ha dejado de ser atractivo; campesinos han comenzado a considerar cambiar de actividad
Antonio Sosa / El Sol de Tampico
Sin apoyos ni agua, el sorgo enfrenta su peor crisis en Tamaulipas
A esto se suma la incertidumbre climática, la escasez de agua y la falta de infraestructura para el almacenamiento y comercialización del grano, factores que impactan directamente en la rentabilidad.
En años anteriores, programas como Procampo o Apoyos Directos permitían cubrir parte de los costos y asegurar un ingreso mínimo. Sin embargo, hoy los agricultores enfrentan solos la carga de los riesgos productivos.
“Antes, al menos con los apoyos federales y estatales, se amortiguaba la inversión. Hoy todo sale de nuestro bolsillo. No hay manera de sostenerlo”, lamentó.
En riesgo comunidades de Tamaulipas que por años han dependido del sorgo
Tan solo en el área de temporal, los productores de sorgo invierten entre 10 y 12 mil pesos por hectárea, pero actualmente enfrentan la sequía, la falta de crédito, de liquidez y otros incentivos, lo que los ha llevado a la baja.
Campesinos de Tamaulipas dejarán de sembrar 50% de tierras
“Este será el último año para muchos agricultores. El precio del sorgo no compite a nivel internacional, y sin apoyos ni control sobre el coyotaje, no hay forma de sostener la actividad”, sostuvo Aguilar.
Detalló que la cadena de comercialización actual involucra hasta cuatro intermediarios antes de llegar al consumidor final o al industrial, lo que reduce aún más las ganancias para el productor.
Denunció, además, la presunta colusión de funcionarios de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) con acaparadores o “coyotes”, situación que agrava la crisis en el campo.
Actualmente, más de 200 mil hectáreas están abandonadas en el estado y se teme que el número se incremente drásticamente en 2026, ante la decisión de muchos agricultores de dejar de sembrar.
“La falta de incentivos, el encarecimiento de insumos y combustibles, así como un mercado especulativo que favorece las importaciones y a los intermediarios, han llevado al campo a una situación límite”, puntualizó.
Los productores hicieron un llamado urgente a las autoridades para replantear las políticas agrícolas, garantizar precios justos y frenar el abandono de tierras productivas en el norte de Tamaulipas.
La soya, ¿es una opción?
Como consecuencia, varias hectáreas que tradicionalmente se destinaban al sorgo han sido abandonadas o transformadas para uso ganadero o cultivos de menor riesgo, aunque con ingresos más limitados.
“El agricultor Julio Cantú Salinas logró un hit en la producción agrícola al establecer un nuevo récord regional de rendimiento en soya, alcanzando 5.53 toneladas por hectárea”, dijo.
Este resultado representa un avance importante para los productores locales y un referente para futuros ciclos agrícolas.
“Sí se puede producir soya con altos rendimientos en nuestra zona”, destacó Cantú Salinas, quien agradeció el respaldo técnico y reiteró su compromiso con una agricultura eficiente y sostenible.
Ante el incremento de los costos de producción y la ausencia de precios de garantía, muchos han optado por dejar sus tierras sin cultivar o cambiar de actividad.
Con información de Jaime Jiménez































