Explotación infantil en Tamaulipas: niños viajan desde Chiapas a Reynosa para pedir monedas en los semáforos
Autoridades consideran esta práctica como maltrato infantil: no se encuentran ni en sus casas ni en la escuela
Antonio Sosa / El Sol de Tampico
Desafían el peligro, la violencia y las altas temperaturas entre el tráfico, hacen malabares o venden chicles, todo a contra reloj pues la luz del semáforo cambia rápidamente.
Autoridades realizan inspecciones en las zonas con mayor presencia
Hay niños que hacen piruetas en los semáforos, malabares, en tanto que otros venden fruta en los altos, chicles o mazapanes en los puentes internacionales.
Para detectar estos puntos de explotación infantil, el Sistema DIF Reynosa se apoya de reportes ciudadanos.
De Chiapas a Tamaulipas: a más de mil kilómetros de casa
La forma de vida de estas personas es complicada, ya que tienen que emigrar desde su lugar de origen hacia el norte, en un recorrido de casi mil 500 kilómetros para obtener un poco de dinero que llevar a casa.
“Vienen por meses, juntan dinero y se vuelven a ir, y luego vuelven a regresar”, afirmó la funcionaria quien indicó que la mayoría de los infantes están con sus padres o familiares directos.
La situación que los obliga a estar en esos lugares es la necesidad económica que enfrentan en las comunidades más marginadas de Chiapas.
“Vienen de comunidades indígenas de la selva de Chiapas, comunidades muy pequeñas o muy recónditas del estado”, argumentó la defensora.
¿Cuál es el papel de las autoridades contra el trabajo infantil?
La autoridad municipal los abordan e invitan a retirarse del sitio donde trabajan, ofreciéndoles otra alternativa de subsistir.
La Procuraduría de la Defensa del Menor ha resguardado a unos seis menores. Algunos son recuperados por sus padres y otros permanecen por tiempo indefinido.
En lo que va del año, solo una persona, identificada como Maria, se ha acercado al DIF para ver a su hijo y cumplir con la terapia psicológica.
Llegaba todos los viernes a temprana hora a las instalaciones del DIF por sus permisos para visitar a su hijo el fin de semana, siendo la única mujer de origen chiapaneco que ha cumplido con el programa.
Otro caso fue de una joven de 14 años, quien estuvo bajo el resguardo del DIF Reynosa dos meses, quien que no hablaba español, y fue retornada a su zona natal en el sur del país.
Alternativa en la frontera: ¿qué hacer al ver un infante pedir dinero?
La Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Reynosa exhortó a la población en general a no seguir promoviendo la explotación infantil a través del dinero que se entrega a los menores cuando se detienen en el semáforo.
Con información de Jaime Jiménez.





























