Paulo Monsiváis
En un giro climático que los pobladores no dudan en calificar como un “regalo del cielo”, una intensa granizada cayó la tarde de este jueves en los alrededores de la Sierra de Miquihuana, justo cuando brigadistas combatían un incendio forestal que desde hace 12 días consumía cientos de hectáreas en un corredor boscoso fundamental para la Mariposa Monarca.
El fenómeno, que cubrió de blanco algunos caminos cercanos al incendio presuntamente contribuyó de manera decisiva a sofocar las llamas que mantenían en riesgo a la región sur de Tamaulipas.
➡️ También puedes leer: Fuego, humo y viento: incendio de pastizal provocó baja visibilidad en carretera de Tamaulipas
¿Granizo actuó como retardante natural para frenar las llamas?
El siniestro inició el pasado 22 de febrero en el ejido Vallehermoso y había ya arrasado al menos 450 hectáreas de vegetación dentro de un Área Natural Protegida vinculada a la reserva de la Mariposa Monarca.
Durante casi dos semanas, más de 130 brigadistas de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Protección Civil estatal y voluntarios trabajaron sin descanso para contener el avance del fuego, situación que llevó incluso a la utilización de un aeronave especial para combatir el siniestro, uno de los más grandes de la temporada.
Alrededor de las siete de la tarde, una usuaria de Facebook supuestamente captó el momento en que el granizo comenzó a caer, pintando de blanco los árboles y la carretera. Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, muestran un paisaje irreconocible: donde horas antes había humo y llamas, ahora la escarcha cubría la vegetación.
➡️ Te recomendamos: Alerta en Tamaulipas por intensa ola de calor: temperaturas de 45 °C y riesgo de incendios forestales
Sin embargo, al respecto Luis Gerardo González de la Fuente, coordinador estatal de Protección Civil se pronunció al respecto afirmando que “A la zona del incendio no nos cayó lluvia ni granizo, las imágenes que circularon correspondían a áreas más abajo, hacia San José, si puedo decir que la lluvia ayudó en cierta medida en la región, pero el resultado se debe principalmente al esfuerzo que hizo todo el personal que participó en este incendio forestal”.
Brigadistas mantienen vigilancia pese a control del 90% del incendio
Especialistas explican que el granizo actuó como un retardante natural. Al tratarse de fragmentos de hielo, absorbió el calor de las superficies calientes y las llamas, disminuyendo la temperatura del terreno. Conforme las piedras se derritieron, incrementaron la humedad del suelo y la vegetación circundante, creando condiciones adversas para la combustión.
Pese a la ayuda climática, las autoridades mantienen la vigilancia en la zona. De acuerdo con la Conafor, el incendio presenta un avance significativo en su control del 90%, pero 133 brigadistas continúan en el área realizando labores de enfriamiento del terreno para evitar que las llamas se reactiven.
Sigue nuestro canal de EL SOL DE TAMPICO: las mejores noticias en WhatsApp
Una aeronave especializada también participa en el operativo, realizando descargas de agua y espuma retardante sobre los puntos más complicados.