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Localmartes, 2 de septiembre de 2025

Hacinamiento en Tamaulipas: acusan carencia de espacios dignos para las familias

Diveros factores, como una planeación urbana deficiente y la falta de cultura han convertido a muchos fraccionamientos en focos de violencia y abandono

Mariela Macay

Esta realidad se vuelve más evidente al considerar las demandas geográficas y climáticas del Estado, con temperaturas que superan los 40°C y comunidades costeras expuestas anualmente a huracanes”, se lee en el libro.

¿Cuántas personas viven en hacinamiento en Tamaulipas?

Rubén Salvador Roux Gutiérrez, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Tamaulipas (IEST), recordó que este tipo de vivienda tiene antecedentes desde mediados del siglo pasado.

Aunque la Constitución establece el derecho a una vivienda digna, la realidad es que gran parte de la población tamaulipeca vive en espacios reducidos, con escasas posibilidades de crecimiento.

Según el libro del Coltam las ciudades de la frontera tienen los casos más severos con 154 mil personas en hacinamiento solo en Reynosa, 134 mil en Matamoros y 107 mil Nuevo Laredo.

Más allá de las limitaciones físicas el hacinamiento tiene consecuencias sociales profundas

Roux detalló que en muchos fraccionamientos los vecinos no reconocen el carácter colectivo de áreas como banquetas, pasillos o escaleras, lo que detona conflictos y deterioro acelerado de los inmuebles.

Uno de los elementos que han provocado la violencia intrafamiliar son los fraccionamientos. Sí, cumplen con el requisito de techo, pero no con los aspectos psicológicos”, apuntó Roux Gutiérrez.

Además de esta zona, Obeliscos, Los Mangos, Arboledas, Los Olivos, Paseo Real, Las Haciendas 2, Electricistas, Adelitas, Los Prados, Colinas de Altamira y Villas de Altamira son los lugares que han presentado casos de violencia.

Viviendas que se deterioran y fraccionamientos que se abandonan

El especialista advirtió que, al no existir arraigo ni participación en el diseño de estas viviendas, la población termina abandonándolas.

Sobre la posibilidad de rehabilitar colonias y edificios donde impera el hacinamiento, el académico fue claro: es prácticamente imposible.

Por ello, muchos desarrollos habitacionales de Infonavit o Fovissste se han convertido en espacios rígidos, sin posibilidad de adaptación ni crecimiento, lo que los condena al deterioro y al desuso.

¿Cómo es vivir en un espacio reducido?

Soy discapacitado, yo hago todas mis cosas, lavo, trapeo, barro, tiendo mi cama; procuro que algún vecino me ayude a bajar la silla”, narró.

No solo es al momento de estar en su domicilio, pues al salir a la calle, Genaro Guillermo tiene dificultad para tomar transporte público e ir a su trabajo como cocinero debido al reducido espacio de los andadores.

Universidades y ciudadanos: podrían ser clave para nuevas soluciones

A pesar de este panorama, Roux Gutiérrez estableció  que todavía hay alternativas si se replantea la manera de construir vivienda.

Si las universidades con carreras de arquitectura e ingeniería participaran, podrían asesorar a los ciudadanos en el diseño y construcción de sus casas”, propuso. 

De esta manera, el arraigo aumentaría porque la vivienda sería producto del esfuerzo de las propias familias, acompañadas por asesoría técnica.

Una casa que les cuesta, que ellos mismos construyen, no la van a abandonar fácilmente. La van a cuidar porque tiene un valor sentimental y social”, finalizó.

Con información de Antonio Campos y Adolfo Ruiz.

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