“La laguna necesita respirar o la pesca morirá”: pescadores piden dragado en Veracruz
Miles de pescadores veracruzanos advierten que el azolve y la falta de dragado ponen en riesgo su sustento y el equilibrio ecológico
Alfredo Márquez
La combinación de eutrofización, acumulación de sedimentos y el desinterés de los tres órdenes de gobierno ha llevado a una grave disminución en la producción de especies marinas de valor comercial.
Pescadores piden dragado en Tamiahua y Pueblo Viejo para salvar especies
Este proceso ha sido identificado como la principal forma de contaminación en las lagunas, agravado por la falta de circulación y recambio de agua marina y fluvial.
En Tamiahua, los pescadores alertan que las barras de Tamiahua y Tampachiche presentan un grado crítico de azolve, bloqueando el flujo de agua del Golfo hacia la laguna y viceversa.
Más de 30 años sin dragado agravan el colapso pesquero en Veracruz
Impacto económico y social: comunidades pierden su sustento por falta de acción
La laguna, con 85 kilómetros de largo y 1,400 km² de superficie, alberga al menos 40 especies comerciales, y sus márgenes están pobladas en un 50% por manglares, ecosistemas vitales para la cría y resguardo de especies.
Expertos y cooperativas plantean soluciones urgentes ante la crisis
Además del dragado, se plantea la necesidad de implementar programas de monitoreo ecológico, control de descargas residuales, reforestación de manglares y campañas de educación ambiental entre los propios pescadores y comunidades ribereñas.
“Lo que se necesita no es solo dinero, sino voluntad. Si el gobierno federal no interviene pronto, no habrá pesca que rescatar. Y cuando eso pase, será demasiado tarde”, alertó Ramírez.
Pese al abandono, las cooperativas no han bajado la guardia. Siguen organizándose, documentando los efectos del azolve y participando en foros regionales para visibilizar la problemática.
































