Trece años sin rastro: la familia potosina que desapareció en Tamaulipas. El dolor de los colectivos de búsqueda
Un 14 de agosto del 2012 cuando regresaban de Estados Unidos con rumbo a San Luis Potosí, su familia desapareció
Mariela Macay
“Mi familia venía de un viaje de Houston, bien contentos, José Arturo me habló y me dijo de su experiencia y sus palabras resuenan aún hoy”, amplió.
“De esas 150 personas localizadas le puedo decir que solamente 50 o menos estaban con vida; son que son colaboraciones desde Tamaulipas hasta el Potosí o viceversa”, explicó.
“La mala crianza también provoca desapariciones”, afirma activista
Edith, cuestionó cómo este tipo de hechos, en los que desaparecen personas inocentes, pueden llegar a suceder por la mala crianza de las familias y la normalización de la narcoviolencia en el país.
Vives con un hijo pero piensas en los que te hacen falta: Edith
“Es muy complicado porque no estás ni con uno, ni con otro; quieres mucho al que está contigo pero como la estás viendo, que está creciendo, comiendo, que está contigo… pero no puedo vivir sin mis hijos”, lamentó.
“Ha sido y es muy desgastante, esa situación de disfrutar, por ejemplo un día de playa, pero en la noche ya cuando haces el recuento de lo vivido y piensas en ellos, piensas que no están aquí disfrutando contigo”, agregó.
“Fue como obra de Dios”: momento en el que Edith pudo hablar con el gobernador
En diciembre del 2015, durante el Quinto Informe de Gobierno del entonces gobernador priista de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, esta madre rastreadora interrumpió a los 15 minutos el acto para exponer su caso y buscar respuestas.
Lo que no esperaba es que una mujer se le acercaría preguntándoles si quería entrar al evento.
“Yo le digo que sí y como por obra de Dios me dice que agarre su gafete porque ella no quería entrar, cómo si Dios le hubiera dicho que me lo diera a mí, así pude gritarle al gobernador que sí me escuchó”, recordó.
Su historia llegó a Netflix: madres buscadoras en Ruido relatan casos reales
En el 2022, la historia de Edith llegó hasta Netflix, pues tuvo una participación en la cinta “Ruido” dirigida por Natalia Beristáin y protagonizada por Julieta Egurrola.
Durante una parte de la película, Julia (la protagonista) convive con un grupo de madres buscadoras quienes platican un poco de su historia, diálogos que son hechos reales.
“Nueve años, yo busco a José Arturo, Tere mi amiga busca a Perla, su hija; ahora somos una familia”, apuntó ella en la película.































