Bolillo, el pastor belga que cumple cinco años olfateando drogas para el Ejército Mexicano
El binomio canófilo tiene una relación que va más allá del trabajo, la amistad pero también el deber los unen
Antonio Campos
Agregó que la relación entre ambos va más allá del trabajo. “La interacción es 24 horas al día, él lo alimenta, lo saca a pasear, lo entrena.(..)Se conocen mutuamente, se vuelven uno solo”.
Compañeros inseparables: la historia de Luis de León y Bolillo
“Desde que causé alta aquí en el 51, me llamaba la atención la escuadra canófila. Me gustan los perros desde antes y se me dio la oportunidad, actualmente llevo cinco años con él y pues él es mi compañero desde entonces”, cuenta.
Un pastor belga con un olfato atinado
Concluyó que lejos de ser solo una herramienta, Bolillo es símbolo de entrega, disciplina y lealtad en las filas militares. Además de un compañero de cuatro patas que no necesita hablar para ser imprescindible.




























