Expediente Confidencial / Así se dobla a un narcopresidente
Qué oso el de Gustavo Petro, presidente de Colombia, quien, en un solo día, pasó de a retar, vía X, a Donald Trump, a bajar su muy bolchevique testuz ante él y su gobierno.
Semejante humillación tuvo lugar porque Petro es, como casi todos los presidentes “progresistas”, un ignorante de las leyes.
Es el problema de los gobiernos formados por fósiles universitarios.
El narcopresidente colombiano exhibió su ignorancia en dos puntos clave.
El primero, cuando, desconocedor de todos los principios del derecho internacional, se negó a recibir deportados colombianos que venían en un avión militar estadounidense.
El narcopresidente colombiano se hizo fuera del bacín, pues un país no puede rechazar a sus propios ciudadanos cuando son deportados, ni mucho menos obligar a que otro país acepte que permanezcan en el suyo tras haber entrado ilegalmente.
Suponemos que Petro estuvo guiado por Laura Sarabia, quien acababa de ser nombrada canciller y el 1 de febrero asumiría el cargo.
El lance de Petro, lógicamente, llevó a una reacción airada de Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio, que con esta se estrenó.
Esta última medida fue la que, sobre todo, desató las alarmas en el mercado colombiano.
Qué oso el de Petro. Y qué aleccionador lo de Trump y Rubio: Así se dobla a un narcopresidente. Que sea el primero de muchos
PREGUNTA SERIA: ¿Por qué los presidentes “progresistas” latinoamericanos creen que citar autores filosoviéticos de la región es una forma de argumentar?
Y todavía hay quien duda que la ONU está del lado del terrorismo islámico
Y todavía hay quien cree en el “multilateralismo” como en Santa Claus
¿Ya se entiende porque Estados Unidos se salió de la OMS, que tanto ha defendido la versión del murciélago feliz?
Y todavía hay quien cree en el “multilateralismo” como en Santa Claus
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