Y ese narco ya ha dado un paso importante en esa consolidación: tener a la clase política a su servicio, tener a los gobernantes como sus sirvientes.
¿O cómo explicamos que la tlatoani defiende a Libia Dennise y Libia Denisse defiende a la tlatoani. Y la tlatoani defiende a Samuel y Pablo y Samuel y Pablo defienden a la tlatoani. Y la tlatoani defiende a Manolo y Esteban y Manolo y Esteban defienden a la tlatoani?
¿O cómo explicamos que los mismos diarios, radiodifusoras, televisoras, portales de Internet e ‘influencers’ que hace un año le daban una cobertura acrítica a Xóchitl Gálvez, hoy se la dan a la tlatoani?
¿Será que los patrones y patrocinadores reales de esos corifeos mediáticos son los narcos de cuello blanco y estos antes estaban de pleito con la 4T y ahora ya la tienen de su lado?
Mientras, la tlatoani presume “resultados sin precedentes”
Veamos esos “resultados sin precedentes”:
En su conferencia matutina del martes, presentó un video donde se afirmó que en la ‘Operación Frontera Norte’, del 5 de febrero al 10 de marzo, se habían decomisado “57.90 kilogramos” de fentanilo.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, refirió que, del 1 de octubre, fecha en que comenzó el gobierno actual, al 9 de marzo, se decomisaron “mil 271 kilos” de fentanilo.
De hecho, de seguir esos “resultados sin precedentes”, se decomisarían, al 30 de septiembre, cuando este gobierno cumpla un año, solamente 3 mil 050 kilogramos de fentanilo, que serían, apenas, el 32% de lo que Estados Unidos decomisó en el mismo tiempo
Así que esos son, en realidad, los “resultados sin precedentes”
SUCOMM indicó que las empresas enfrentan multas y regulaciones consideradas injustificadas y esto genera un clima de incertidumbre que incentiva la salida de empresas.
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En las primeras planas de los diarios mexicanos del lunes se respiraba el mismo tufo del 4 de septiembre de 1982. El día anterior se había llenado el Zócalo de la Ciudad de México -mediante el acarreo, por supuesto-, con “500,000 personas” según los rotativos de la época ¿La razón? El entonces presidente López Portillo había convocado a una marcha y una concentración en la Plaza de la Constitución, para mostrar el respaldo popular que tenía la nacionalización de la banca. Y bien aceitada la maquinaria de la autocracia priista, de la dictadura perfecta, como le nombró con acierto Vargas Llosa, aquello se colmó.
Jolopo salió al balcón junto a los líderes sindicales de la época, para ondear el lábaro patrio. La multitud, pagada con tortas, refrescos y limosnas políticas, vitorearon al mismo hombre que los estaba llevando al abismo. Y a la mañana siguiente, los diarios escurrían de miel hacia el tlatoani: “... este 3 de septiembre será equiparado a aquel 18 de marzo de 1938, cuando “Tata” Lázaro nacionalizó la industria petrolera” decía un texto. “En el balcón central de Palacio Nacional, un hombre y su decisión; abajo, en la Plaza de la Constitución, un pueblo eufórico, unido”, lanzaba otro.
El lunes pasado, tras la marcha de acarreados que llenó el Zócalo para vitorear a la tlatoani, un diario nacional cabeceó: “Dispuesta a poner su vida”. Otro: “’No estás sola’, le gritan 350 mil en el Zócalo”. Y uno más: “Hay plan y pueblo para resistir”.
Y 43 años después, los titulares de los periódicos siguen tan azucarados como su zalamería hacia el poder. La escena es la misma. Que sea una mujer quien la encabece es mera anécdota para distraer la atención de las y los más despistados, porque el epicentro, el ‘leitmotiv’ es el mismo: un pueblo acarreado, pagado con tortas, refrescos y limosnas, le rinde pleitesía a un poder que lo hunde en el abismo, en este caso y para ir acorde con los tiempos, encabezado por una mujer
Porque lo que está en juego NO es la soberanía, que nunca ha estado en juego. Lo que está en juego es la viabilidad del proyecto para entronizar al narco como el máximo poder. Porque al narco no le basta ser un poder fáctico, ni un poder entre los poderes. Quiere ser el poder supremo, omnímodo, infranqueable e invencible. El rey ante quien nadie levante la cabeza. El que ponga y quite, el que decida las vidas de todas y de todos
Pero si el narco se constituye en ese poder de los poderes, no habrá un mundo como lo conocemos, ni libertades como las hemos tenido, ni democracia, ni nada. Mucho menos paz, porque los cerdos criminales no entienden de reglas, entienden de la supremacía a través de la violencia y el dinero.
¿O cómo explicamos que los mismos panistas y priistas que hace solamente un año clamaban contra Morena, contra la 4T, contra su entonces candidata, hoy le besan la mano a esa candidata convertida en emperatriz y le presentan respetos? ¿Es porque está en juego no la supervivencia de Morena, la 4T o la tlatoani, sino de un sistema político putrefacto, infecto, sinvergüenza, donde el crimen aporta dinero para las campañas y ya ahí, a cambio de servicios prestados, los gobernantes beneficiados pueden robar a dos manos? Quizás, no faltará quien diga que Peña, Borge y los Duarte fueron párvulos que se pasaron de incautos o de idiotas, al no saber cómo anestesiar al pueblo para que no dijera ni pío, mientras ellos saqueaban las arcas con las manos y los pies, como lo hacen ahora.
¿O cómo explicamos que el mismo encuestador que hace un año ponía a Xóchitl a solamente 10 puntos de la hoy tlatoani, ahora no tiene empacho en hacer encuestas donde el 70% apruebe a la mandamás y las candidatas de la 4T a magistradas de la Suprema Corte estén en la cima de las preferencias hacia la elección del Poder Judicial?
Luego, en esta nueva era, nuestra clase política ha respondido a la pregunta que definió al México del priismo: ¿Para qué sirve la oposición? Y la respuesta de esa élite política ha sido que para nada. Si todos juntos, amafiados, unidos, son más felices. Hay una forma más fácil de acabar con la corrupción que combatirla: ignorarla. Lo que se ignora, no existe. Y lo que no existe, no se tiene que acabar, ni combatir. Antes, la corrupción era un arma arrojadiza entre rivales políticos. Hoy es un pegamento que los une y borra esas rivalidades ¿Quién quiere arrojarle lodo a otro? Si todos pueden ser felices en el mismo chiquero.
No cabe duda que la clase política actual tiene su abrevadero inspiracional -y también el aspiracional- en López Portillo. Ellos entendieron el significado de aquella máxima lopezportillista que postulaba “la solución somos todos”. Solamente había que cambiar “solución” por “corrupción”. Hacerlas sinónimos. Hacer una ‘resignificación’, ese concepto tan “progresista”. El orden de los factores no altera el producto. Ellos han perfeccionado y comprendido todos los símbolos políticos de los ochentas. Ellos sí entendieron aquel canto del panismo clouthierista inspirado en una canción de ‘El Puma’: “Agarrense de las manos, unos a otros conmigo”.
Tenemos actualmente una realidad donde el narco ha incrementado salvajemente sus ganancias y su poder, mientras los gobernantes y ex gobernantes viven como reyes y los empresarios ven aumentar sus cuentas bancarias. El pueblo recibe las limosnas, en forma de becas, “apoyos”, tortas, refrescos o ‘palancas’. Todos felices. Los de abajo, anestesiados. Los de arriba, muy conscientes de su bacanal. Hay perdedores, como los enfermos de cáncer, muriendo sin medicamentos. Pero para los ganadores son daños colaterales, peones sacrificables.
Por eso, los mismos ‘influencers’ estadounidenses que defienden fieramente la Cultura de la Cancelación y que ayer amaban a Kamala, que soslayaban sus defectos y sus vínculos con P. Diddy, hoy son los que, desde Nueva York o Los Ángeles, aplauden a la tlatoani mexicana.
Por eso, los mismos “activistas”, académicos, empresarios, “periodistas”, comentócratas, que antes señalaban con dedo flamígero a López Obrador y resaltaban que únicamente Xóchitl nos podría salvar de esa bestia llamada 4T, ahora son los más fieros defensores de la tlatoani. Ahora la 4T ya no es una bestia, sino una amigable criatura. Entre ese grupúsculo, no faltan quienes, desprovistos ya de todo pudor, incluso defienden abiertamente a los narcos. Pero vamos ¿Qué importa el pudor cuando está en juego la casa en el residencial, el departamento en la torre inteligente o las vacaciones del próximo año a París o Abu Dhabi?
Y cuando decimos el narco, reiteramos, no nos referimos solamente a los de cinturón piteado que siembran el terror en la otrora pacífica y noble provincia mexicana, secuestrando, violando, extorsionando y asesinando a quien ose mostrarles la más mínima oposición, sino a sus socios, los que habitan las bolsas de valores, o las sillas de los consejos de administración de importantes bancos. Los narcos de rancho pueden tener pericia en el uso de la violencia, pero no la visión mediática y financiera de sus aliados de la élite, que son quienes los están llevando hacia alturas otrora insospechadas, con una meta en la mira: legalizar el negocio, sin importar el costo social, para que ganen aún más. Y de cereza en ese pastel de mierda, la amnistía para los traficantes de venenos.
También de ese narco de cuello blanco fue la idea de entreverar a una ideología neoizquierdista con ese propósito. Los de cinturón piteado no saben ni qué significa la palabra. Y no pocos izquierdistas de los sesentas y setentas, que en los noventas se quedaron huérfanos del dinero soviético y vivían agazapados en universidades unos y en dictaduras pataleantes otros, se han prestado gustosos a generar semejante aleación, mediante la que han defecado sobre la memoria de Dubček para generar una “izquierda” que sirva de vehículo ideológico al narco y sus aliados del terrorismo árabe, abandonando muchos de sus postulados.
El caldo de cultivo ya está en el último hervor. Los ingredientes han sido puestos como piezas de un rompecabezas. Por eso, la proclividad del “progresismo” mundial a demoler el sistema educativo, para convertirlo, como en las antiguas dictaduras comunistas, en uno de adoctrinamiento. Por eso, ya no se reprueban estudiantes, ni se exigen exámenes de admisión. El propósito último es una sociedad ignorante, que se “informe” con el ‘influencer’ pagado por el régimen y viva siendo la peor versión del homo videns atisbado por Sartori: aplaudiendo al poder, a ese poder bicéfalo de narcos y políticos. Una sociedad sin pensamiento crítico ni valores, que estará lista para la arenga, presta para la limosna gubernamental y afanosa de apoyar cualquier disparate de ese poder bicéfalo, incluida, claro está, la legalización del “negocio” y el “perdón social” a sus autores. Una sociedad que no sepa quiénes son Lope de Vega, Cortázar o Vargas Llosa -¡Vargas Llosa menos que nadie!-, pero admiren a Lady Gaga, Yeri Mua o Natanael Cano como sus arquetipos. Y es que una sociedad ignorante siempre es una sociedad manipulable. Lo enunciaban esos izquierdistas que otrora defendían la educación y la cultura, y hoy defienden, sin nausea alguna, a Peso Pluma. Es que solamente tienen una ideología: la del dinero. Y ese, se los da el narco
Y el proyecto de construcción de ese poder bicéfalo, donde políticos y narcos sean una versión actual de los reyes Fernando e Isabel, donde tanto monten y monten tanto ambos, se está viendo amenazado por un nuevo gobierno estadounidense que busca terminar con su festín. Qué inoportuno y molesto, imagínense. Ellos, que se solazaban, como Felipe II, de que en su imperio ya no se ponía el sol. Y entonces vienen Trump, Marco Rubio, Pam Bondi y todos ellos a bajar el volumen a sus narcocorridos, a su bacanal.
El gobierno estadounidense nunca, jamás, ha amenazado la soberanía. Nunca ha dicho que vaya a perpetrar un ataque contra ciudad mexicana alguna o hacia personas de bien. Lo que sí ha dicho es que destruirá el narco y sus escondites. Pero es que destruir al narco es acabar con ese poder bicéfalo.
Al declarar terroristas a los cárteles del narco no se infringe soberanía ninguna, pero si se complica el lavado de dinero que ha vuelto millonarios a “empresarios” que antes de 2018 eran auténticos don nadie y hoy tienen múltiples negocios boyantes, como prestanombres del crimen. Imagínense que ya no puedan lavar más y más dinero. Por eso están aterrados. Por eso, no faltó el “experto fiscal” que clamó contra esa declaratoria del gobierno estadounidense. Pues es que se les va la clientela necesitada de lavar dinero, evadir impuestos y guardar las pingües ganancias en paraísos fiscales
Bueno, pues la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) decomisó, durante el año fiscal 2024, 9 mil 500 kilos de fentanilo ¿Qué significa eso? Que en cinco meses y medio, el gobierno mexicano ha decomisado ¡el 13% del fentanilo que Estados Unidos incautó en sus fronteras, sin “operaciones especiales”, a lo largo de un año!
Por eso, Trump insiste en los aranceles, aunque esos aranceles empiezan a cobrarle factura en la economía interna. Los narcos de cuello blanco están ejerciendo presión en su terreno, que son las bolsas. Y entre esos narcos abundan especuladores, como los que, a la luz de los hechos, orquestaron el ataque contra las acciones de Tesla, que el lunes 10 de marzo cayeron 15% y al día siguiente repuntaron casi el 4%. Ni la caída, ni el repunte, concuerdan con alguna medida de Elon Musk o de la empresa, en un sentido u en otro, que justifiquen esos vaivenes. Si eso no fue un ataque especulativo, no sé cómo se le pueda llamar. Trump debe hallar otras estrategias, especialmente de política e inteligencia, junto a Musk o Rubio, porque los aranceles son un bumerán
De colofón, una viñeta para pensar: El País, otrora crítico de López Obrador, ahora publica notas con esta cabeza: “Claudia Sheinbaum logra el respaldo férreo de todo México frente a las amenazas de Trump”. Es El País, el periódico propiedad del Banco Santander, el mismo que ha sido sancionado en varias ocasiones por lavado de dinero y que comanda la familia Botín, en cuya finca española, durante 2008, cayó una avioneta repleta de mariguana, la cual pretendía aterrizar ahí. El mismo banco cuya CEO, Ana Botín, visitó y respaldó a la tlatoani hace unas semanas. Es El País, el mismo medio del cual también es propietario el jeque Khalid Al Thani, miembro de la familia real de Catar, el país donde se refugiaron los líderes de Hamas