Expediente Confidencial / Hora de que los demócratas hagan su purga
Diez congresistas demócratas se unieron a la totalidad de republicanos, al día siguiente del discurso del Estado de la Unión, en una votación para censurar -amonestar- a su propio correligionario, Al Green, tras su show del martes.
El total fue de 224 a 198.
A todo esa congestión de violencia le llaman “resistencia”.
Por eso, gente como Green es tan peligrosa.
Y por eso, no pocos demócratas salieron a condenar el espectáculo que él y otros demócratas dieron en la comparecencia de Trump en el Capitolio.
A esos demócratas, que se hacen llamar “progresistas”, aunque de eso poco tienen y sí mucho de wokes, su líder en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, les dijo, antes del mensaje de Trump: “Hagan lo que hagan, no creen un espectáculo”
¿Y qué cree que hicieron esos radicales?
Pero la cruda les vino a muchos al día siguiente.
Y las críticas de sus propios compañeros de partido, también.
“Fue una triste cabalgata de egoísmo y petulancia desquiciada”, dijo el senador John Fetterman, de Pensilvania, en X
“Tenemos que alejarnos de algunas de las acciones performativas de contraataque y brindarles respuestas a nuestros electores”, dijo el representante Gabe Vásquez, de Nuevo México.
“No importa cuán malo sea el actor, nadie va a ver una obra de teatro para ver a los alborotadores”, declaró Sean Casten, representante por Illinois.
El Partido Demócrata mostró, de 1993 a 2001, que podía llevar a Estados Unidos hacia una época de diálogo, respeto a todas las voces y prosperidad, con el último año de crecimiento en el umbral del 5%, en circunstancias normales.
Comentarios: gerardofm2020@gmail.com















