Con una dimisión histriónica, como cada vez que un "progresista" toma una decisión, Justin Trudeau comenzó a despedirse del poder en Canadá. Y decimos que empezó a despedirse porque continuará de primer ministro hasta que su partido ponga a otro en su lugar.
Lo de Trudeau es una repetición de lo de Biden: ya era más un lastre para su partido, el Liberal, que un activo. Y las elecciones se acercan. Son en octubre. Y el candidato del Partido Conservador, Pierre Poilievre, va como cohete en las encuestas.
Trudeau no se cayó por su reunión con Trump, como critican algunos medios woke y se jacta el presidente electo estadounidense.
Ya era un lastre desde antes, porque Trudeau es otro más de esa caterva de "progresistas" que dicen estar al lado de los desprotegidos, pero cometen iguales o peores excesos que los neoliberales... bueno, es que son neoliberales, pero disfrazados.
Trudeau fue el típico producto mercadotécnico del "progresismo": 'niño bien' -'nepobaby' en su caso-, hijo de un ex primer ministro y en una familia de políticos, instruido en escuelas de postín, casado con una mujer de fino porte, haciendo la típica pareja Barbie-Ken que tanto le gusta a la izquierda caviar, a esa "izquierda" que ya no es izquierda desde que los antiguos patrocinadores del neoliberalismo la controlan y cambiaron al izquierdista de morralito y desaliñado por hijos e hijas de papi que salen en Vogue. Es el mismo corte de los Obama, de los Zelenski, de Sanna Marin, de Pedro Sánchez, de Gabriel Boric: que retraten bonito, que parezcan edecanes y reciten dos o tres discursos como sacados de un libro de Paulo Coelho.
Pero esa élite pustulenta no se purifica, ni se purificará jamás, por más que se eche baños de marxismo-leninismo que ni conoce en verdad y si desprecia en realidad.
Esos niños y niñas del jet set con su playera del 'Che' llegan a lo mismo de todos: servirse del poder. Así, Trudeau le cargó 162 mil dólares -canadienses- a su pueblo por sus vacaciones invernales en el Caribe de 2022. Y al año siguiente, el costo aumentó: 230 mil 442 dólares. Pero, caray, pues en Canadá hace mucho frío y los 'nepobabies' no están acostumbrados a eso del sufrimiento (https://shorturl.at/SSulx)
Trudeau tampoco falló en ser presto al encamarse con la élite islámica. En 2017, cuando apenas llevaba dos años en el poder, fue declarado culpable de violar las secciones 5, 11, 12 y 21 de la Ley Federal de Conflictos de Intereses al aceptar vacaciones, regalos y vuelos en islas privadas del Aga Khan IV, un líder espiritual islámico. Aga Khan IV fue amigo del papá de Trudeau y este mantuvo la amistad, dándole 50 millones de dólares del erario canadiense en 2016. En pago, el Aga Khan IV le regaló unas vacacioncitas en su isla privada en las Bahamas, donde, por cierto, también andaba John Kerry, por aquel entonces secretario de estado de Obama. Fíjense cuántas "coincidencias". Y luego todavía hay quiénes se preguntan por qué los "progresistas" se quedaron calladitos ante el asesinato de Mahsa Amini y otras tropelías árabes.
Pese a que la economía canadiense se contrajo 1.2% en los últimos cinco años, Trudeau fue diligente en repartir el dinero de su pueblo a sus amistades.
Trudeau le dio un contrato de 43 millones de dólares -estadounidenses- a la ONG We Charity... ONG que le había dado un contrato de 185 mil dólares a la mamá de Trudeau. Margaret, para que diera 28 conferencias ¡Qué bonita 'famiglia'!
En esa misma ONG, además, trabajaban las dos hijas de su entonces ministro de Finanzas, Bll Morneau (https://shorturl.at/0dy8q)
¿Cómo decía ese dios de los "progresistas" llamado Obama? Ah sí, "somos el cambio que merecemos". Y miren que si, entendiendo eso de 'merecer' como lo entendía Karime Macías, la esposa de Javier Duarte. Los "progresistas" siempre andan 'decretando' -palabra típica de esa izquierda fake- que merecen abundancia... de dinero público
Y Trudeau también tuvo esa doble cara típica de los izquierdistas caviar, que defienden mucho la democracia... cuando les conviene. Y cuando no, a torpedearla. En 2019, Trudeau trató de influenciar a la entonces fiscal general y ministra de Justicia, Jody Wilson-Raybould, para que favoreciera a SNC-Lavalin Group, una constructora multinacional, en un posible juicio de corrupción.
Ahora, todo indica que su ex viceprimera ministra, Chrystia Freeland, será la candidata del Partido Liberal en las siguientes elecciones, emulando lo de Kamala con Biden: intentar embaucar a los votantes con que el mejor cambio es no cambiar.
Vamos a ver si Canadá se deja engañar o acaba con esa izquierda caviar que tanto daño le ha hecho.
VERDAD: Dice Trump que en México gobiernan los cárteles ¿Alguien lo duda viendo Sinaloa?
ACUERDO: Como se esperaba, los hijos del 'Chapo' están negociando un "acuerdo" con el FBI, antes de que se vaya Biden -tan amigo, como Ken Salazar- y así puedan salir de prisión, como su madrastra, en cuatro o cinco añitos.
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