Acción de Gracias en Tijuana: entre pavos, memorias y el dolor de no poder volver a casa de los veteranos deportados
México es donde nacimos, pero EU también es casa; estamos tratando de darles algo que les recuerde a los dos países, mencionó Héctor Barajas
Juan Miguel Hernández
Hace 15 años que Juan Antonio Llamas fue deportado de Estados Unidos, pese a haber servido a la Marina de aquel país y poner su vida al servicio de aquella nación.
Aunque él ve una puerta de salida a la deportación, lamenta que otros compañeros han perdido la vida y no han vuelto a territorio americano luego de servir a las Fuerzas Armadas.
Los veteranos mayores no deberían morir aquí (México); la única forma en la que regresan es en una bolsa para ser enterrados
Quien no tuvo la oportunidad de volver a Estados Unidos fue Agustín García, veterano de la Marina, quien perdió la vida hace tres años y no pudo retornar a la Unión Americana, pese a los lazos que tenía con ese país.
“Es triste convivir con alguien que sirvió al Ejército de Estados Unidos y que fue tratado como algo que ya no sirve. Sirvió a un país y ese país lo votó para acá como si ya no sirviera”, externó Leticia Reyes, viuda de Agustín.
Este año reparte más de 20 pavos, además de pan y complementos, aunque recalca que hay más veteranos deportados, que aún no logran ser identificados por la organización que representa.



























