El Cerro Colorado, un símbolo natural de Tijuana
“Los kumiai lo llamaban Tecuán, que significa ‘Cerro Tortuga’, por su forma se asemeja a una gran tortuga gigante”, indicó José Gabriel Rivera
Juan Miguel Hernández
Así como Monterrey tiene a su Cerro de la Silla, Zacatecas y el Cerro de la Bufa o sin ir muy lejos, en Mexicali está el Cerro Centinela y en la vecina Tecate, cuenta con su cerro Cuchumá.
EL CERRO DE LA TORTUGA
En siglos anteriores los indígenas que vivían a los alrededores le llamaban “Cerro de la Tortuga”, según recuerda el jefe del Archivo Histórico de Baja California, José Gabriel Rivera Delgado.
Sin embargo, debido a que en las horas de ciertos días que el sol pega directamente sobre el cerro y se observa con mayor intensidad el color colorado del cerro, es que se adoptó el nombre del Cerro Colorado, que aún mantiene.
El historiador expone que existen leyendas asociadas al cerro, como la historia de un rey kumiai cuya amada fue raptada por el filibustero Francis Drake, no obstante, no hay evidencia que conecte a este personaje con la ciudad.
Rivera Delgado, rememora que el Cerro Colorado fungía como límite natural entre ranchos como la Tía Juana, Santo Domingo y El Venado, lo que hoy son colonias como Otay.
Por tal razón, remarca que la Inmobiliaria del Estado en 1981 comenzó a regularizar los títulos de propiedad con el fin de “proporcionar seguridad jurídica en la tenencia de la tierra” y “en beneficio de sus legítimos poseedores”.
Durante la construcción del ferrocarril San Diego–Yuma, se creó una estación llamada Estación García, cerca del actual fraccionamiento Los Pinos.
Gabriel Rivera recuerda que cada 3 de mayo se realiza una caminata religiosa al Cerro Colorado, en honor al Día de la Santa Cruz, partiendo del Seminario Menor. En el cerro se han colocado anuncios religiosos y políticos con letras blancas, visibles desde la ciudad.


























