Iglesia católica enfrenta presión tributaria que afecta proyectos comunitarios, reconoce administrativo
La carga fiscal repercute directamente en proyectos comunitarios como la construcción de templos y catedrales, entre otros.
Juan Miguel Hernández
“Ahora la iglesia tiene que destinar una gran parte de su presupuesto para todo lo que es la carga social, los impuestos federales, los impuestos estatales y los servicios”, expresó.
Aseguró que la carga fiscal repercute directamente en proyectos comunitarios como la construcción de templos y catedrales, sostenimiento del seminario y atención a migrantes y obras de asistencia social.
“Dentro de la Iglesia hay un impacto económico muy fuerte. Antes uno pensaba que lo que llegaba de colecta se iba para cobijas, asilos u orfanatorios”, explicó.
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Otro reto que enfrentan, es que la Iglesia no es donataria autorizada, pese a su función social, señalando que eso dificulta recibir apoyos económicos formales de personas que desean deducir impuestos.
“Nosotros vivimos de la caridad, pero aunque podemos dar recibos, de nada les va a servir”, comentó.

























