Migrantes mexicanos ocupan el 90% de los albergues de Tijuana
La mayoría de las personas son originarias de Guerrero y Michoacán, quienes huyen derivado de la violencia y amenazas del crimen organizado
La mayoría de las personas son originarias de Guerrero y Michoacán, quienes huyen derivado de la violencia y amenazas del crimen organizado

Eduardo Jaramillo Castro
El gobierno de México ha frenado la llegada de migrantes centroamericanos al norte del país, por lo que el 90 por ciento de las personas en contexto de movilidad que hay en los albergues de Tijuana son mexicanos, dijo Albert Rivera Colón, fundador del albergue Ágape.
Indicó que esta situación también se ve reflejada en la disminución de ocupación de los albergues de la ciudad, la cual es de entre el 10 al 40 por ciento.
Como ejemplo expuso el caso del albergue Ágape, que brinda hospedaje a 100 migrantes, pero tiene una capacidad para mil 100 personas.
Albert Rivera comentó que este panorama cambiará una vez que Donald Trump tome posesión como presidente de Estados Unidos, debido a que iniciarán deportaciones masivas a Tijuana.
“Ya dijeron que le van a dar un giro de 180 grados de lo que viene siendo Biden a Donald Trump, sí se espera que va a haber un fenómeno de deportaciones”, señaló.
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Comentó que actualmente la mayoría de los migrantes mexicanos en Tijuana son originarios de los estados de Guerrero y Michoacán, quienes huyen de su lugar de origen derivado de la violencia y amenazas del crimen organizado.
En ese sentido, Albert Rivera señaló que llegan a la frontera norte con problemas de ansiedad y depresión, por lo que han estado ofreciendo ayuda psicológica.
Subrayó que actualmente todos los martes se deportan a exconvictos de Estados Unidos sin ningún tipo de monitoreo por parte de las autoridades mexicanas.
“Las deportaciones deberían de hacerse hasta sus estados de origen para que no se vean obligados a volver a delinquir por falta de apoyo”, opinó el fundador del albergue Ágape.
Concluyó que si Estados Unidos y México quieren seguridad y no violencia en la frontera norte, los ex convictos deben ser deportados a otros estados para que no se concentren en la ciudad, donde hay una alta posibilidad que vuelvan a cometer delitos.
