Necesario, simplificar trámites gubernamentales para combatir la corrupción: Fedabo
Franco Ruiz señaló que la estructura legal parece estar diseñada de manera que “el ciudadano ofrezca y el funcionario reciba”
Eduardo Jaramillo Castro
La creación de nuevas instituciones gubernamentales para combatir y sancionar actos de corrupción no ha dado resultados y solo incrementa la nómina del gobierno, opinó Hassan Franco Ruiz, ex presidente de la Federación Estatal de Barras, Colegios y Asociaciones de Abogados de Baja California (Fedabo).
Señaló que la estructura legal parece estar diseñada de manera que “el ciudadano ofrezca y el funcionario reciba”, debido a los procesos excesivamente complicados para reunir requisitos y documentación.
“Necesitamos simplificar la tramitología al ciudadano, para que el funcionario no se aproveche de la ley para generar el acto de corrupción”, recalcó Franco Ruiz.
El ex presidente de Fedabo mencionó que ya existen diversas instituciones encargadas de prevenir y sancionar la corrupción, como la Sindicatura Procuradora Municipal, la Fiscalía Especializada Anticorrupción, la Secretaría de la Honestidad, la Auditoría Superior de Baja California y otros organismos de fiscalización.
“El combate a la corrupción no se resuelve creando nuevas dependencias que solo generan mayor gasto al presupuesto gubernamental”, señaló.
El Congreso de Baja California aprobó por unanimidad esta semana el nombramiento de María Gabriela Monge Pérez como titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, en cumplimiento de la reforma constitucional que transformó la anterior Secretaría de Honestidad y la Función Pública.
Hassan Franco agregó que resulta complicado denunciar actos de corrupción debido a la coparticipación de los ciudadanos, aunque reconoció que este problema persiste y afecta los ingresos públicos.
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Hace falta facilitar al ciudadano para que cumpla con sus obligaciones e investigar aquellos actos de corrupciónsubrayó.
Concluyó que muchos ciudadanos se ven obligados a ofrecer dinero o favores porque, de lo contrario, son amenazados con la clausura de sus negocios desde la primera visita, sin oportunidad de regularizarse.






















