Parque Los Sauces, un refugio verde en Playas de Tijuana con retos de acceso y horario
Podría ser de difícil acceso para quienes no están familiarizados con la zona, ya que no tiene señalética ni letreros en ninguna de sus entradas
Juan Miguel Hernández
En un rincón escondido de Playas de Tijuana se encuentra el parque Los Sauces, un espacio con flora endémica de la región que, en los últimos años, se ha buscado mantener en óptimas condiciones gracias a los esfuerzos de asociaciones civiles y del gobierno municipal.
El lugar puede ser de difícil acceso para quienes no están familiarizados con la zona, ya que no cuenta con señalética ni letreros en sus dos entradas.
Sin embargo, al ingresar se descubre un oasis dentro de la mancha urbana: se escuchan los cantos de las aves, se respira aire fresco, se aprecia arte local y es posible escapar por un momento de la dinámica citadina.
Pedro Ulises Silva, residente de Playas de Tijuana, ha encontrado en el parque Los Sauces un sitio para caminar con su perro, reunirse con amistades y alejarse de la cotidianidad.
El parque cuenta con dos accesos: uno por Paseo Ensenada, a un costado del vivero y el gimnasio Acuario; y otro por Paseo Playas de Tijuana, junto a una gasolinera y un complejo de departamentos.
UN ÁREA DE CONSERVACIÓN
Sara González Olachea, estudiante de la Maestría en Administración Integral del Ambiente en El Colegio de la Frontera Norte e integrante del Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental, ha estado involucrada en la conservación del espacio en los últimos años.
Recordó que el 4 de febrero de 2011 fue declarado por el Ayuntamiento de Tijuana como Área Especial de Conservación, siendo la primera figura municipal en su tipo y precedente para otras declaratorias como el arroyo Alamar, el Cerro Colorado y el Cerro San Isidro.
“Es el Ayuntamiento el que me parece que no ha querido entrar y hacerse responsable. Entiendo que es una zona compleja, pero se tienen que responsabilizar”, comentó.
Sobre el parque, indicó que la promoción debe ir acompañada de una reglamentación clara, ya que no puede tratarse como un parque recreativo tradicional con comercio informal.
“Necesita más publicidad, porque no es tan conocido, pero esa publicidad tiene que ir acompañada de un reglamento especial, porque al ser un espacio de conservación no puede verse como un lugar donde se permita vender comida”, abundó.
Comentó que el horario actual, de 7:00 de la mañana a 3:00 de la tarde, limita el acceso a familias que solo pueden acudir por la tarde, aunque ampliar el tiempo requeriría más personal, vigilancia e iluminación.
La integrante del Proyecto Fronterizo resaltó que, gracias al esfuerzo de la sociedad civil, se ha logrado conservar plantas endémicas como la Baccharis vanessae, que estaba en riesgo de extinción.
“Se buscó hacer la construcción lo más sustentable posible”, explicó.
BUSCAN LA CONSERVACIÓN DE PARQUES Y ÁREAS URBANAS
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“Vamos a tomar esas decisiones que consideren ellos prioritarias. Los parques y las canchas deportivas son prioridad para nosotros”, concluyó el alcalde.

























