Un escalón hacia la dignidad: la batalla de las personas de talla baja por espacios accesibles
La presidenta de Gente Pequeña de Baja California ilustra las dificultades que viven quienes comparten su condición y padecen la falta de adaptación en espacios públicos.
Juan Miguel Hernández
Cuando acudió a tramitar su pasaporte mexicano, Paula Yasmín Hernández Orozco enfrentó un momento complicado: no alcanzaba la ventanilla donde debía continuar con el proceso para obtener el documento.
Lo que para cualquiera podría ser un trámite rutinario, para ella se volvió un desafío debido a su condición de persona de talla baja.
“Tuve que esperar un buen tiempo a que alguien me prestara una tabla para poder llenar el formulario”, recuerda.
La presidenta de Gente Pequeña de Baja California ilustra así las dificultades cotidianas que viven quienes comparten su condición y padecen la falta de adaptación en los espacios públicos.
Como primer paso hacia la inclusión, Paula impulsa que las personas de talla baja cuenten con espacios accesibles en dependencias públicas, oficinas y comercios mediante el uso de un escalón universal, disponible en caso de ser solicitado.
Con solo este apoyo, señala Hernández Orozco, las personas de talla baja pueden alcanzar mostradores, ventanillas o escritorios. Además, se plantea como una opción económica frente a modificar la infraestructura ya existente.
“En los baños ponen dispensadores muy altos y se vuelve imposible alcanzarlos. Esto no solo nos beneficia a nosotros, también a niños o a personas con otras discapacidades”, explicó.
Paula comenta que algunas empresas han mostrado solidaridad e instalado escalones en los centros de trabajo, aunque muchas aún no consideran las necesidades de empleados de talla baja.
“Muchas veces nos cohibimos porque pensamos que, si ven que no podemos, nos van a correr. Falta empatía de compañeros y jefes para entender nuestras necesidades”, aseveró.
“Es más económico que modificar toda la infraestructura y facilita que cualquier lugar pueda adaptarse”, recalcó.
¿EN QUÉ VA LA INICIATIVA?
La diputada estatal Evelyn Sánchez Sánchez es la legisladora que retomó la propuesta para impulsarla en el Congreso de Baja California.


























