Por su parte, el contenido “naturalmente” conceptualizado para los hombres, se relaciona con política, autos, empresas, todo ello vinculado al espacio público y al poder.
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El 14 de septiembre se conmemora el Día latinoamericano de la imagen de la mujer en los medios de comunicación, con la finalidad de visibilizar una problemática cuyo resultado es perpetuar la desigualdad entre hombres y mujeres: los estereotipos y discriminación presentes en el contenido periodístico y publicitario.
Los medios de comunicación son, en esencia, formadores de opinión, lo cual significa que tienen la posibilidad de influir, de manera positiva o negativa, en la construcción y reproducción de imágenes y significados a través en sus narrativas. Al respecto, Marcela Lagarde considera que los medios reproducen y legitiman el sistema patriarcal, tanto en las imágenes como en los discursos, lo que refuerza los estereotipos y roles de género.
En este sentido, podemos observar la existencia de una prensa segmentada, es decir, aquella que va dirigida específicamente a hombres o mujeres según sea el caso, de forma que, se infiere que a las mujeres nos interesan cosas relacionadas con el ámbito privado y el cuidado de la casa, por lo que es frecuente que los programas de radio y televisión, así como las revistas “para el género femenino” tengan que ver con moda, espectáculos, recetas de cocina, entre otros.
Además, es necesario hacer hincapié en el uso del cuerpo femenino para vender productos… ¿cuántas veces no hemos visto cuerpos –por supuesto, apegados a los estereotipos de belleza socialmente aceptados- anunciando productos para caballero?, por ejemplo. Este tipo de publicidad hace ver a las mujeres como seres hechos para el gusto y el placer de otros, sin capacidad creativa, ni de raciocinio, quizá incluso sin sentimientos: seres para otros.
¿En que afecta esto en el logro de la igualdad? En que se va permeando en el subconsciente, individual y colectivo, la idea de que existen espacios separados, determinados y excluyentes, en los que todo lo femenino y relacionado con las mujeres pareciera ser inferior, superficial e irrelevante.
Para Rita Segato, el espacio público es un territorio cargado de información y simbolismo, que se construye con intención y está atravesado por el sexismo que se expresa en formas de relación y comportamiento, en actitudes y acciones entre las personas, así como de las instituciones hacia las personas. Nuestra cultura es sexista en contenidos y grados, en ocasiones sutiles e imperceptibles, pero graves, y en otras es sexista de manera explícita, contundente e innegable.
No podemos dejar de observar que los medios de comunicación y las redes sociales son espacios donde se observa la creciente presencia de la violencia de género, en algunos discursos muy evidente, a través de ofensas, insultos y discursos de odio, que tienen un efecto diferenciado para las mujeres, y, en muchas más, mediante el uso de la violencia simbólica que, en palabras de Bourdieu, es esa violencia amortiguada, insensible, e invisible para sus propias víctimas, que se ejerce esencialmente a través de los caminos puramente simbólicos de la comunicación y del conocimiento o, más exactamente, del desconocimiento, del reconocimiento o, en último término, del sentimiento. De modo que, la hemos normalizado tanto que muchas veces ni siquiera la percibimos.
Los medios de comunicación, en su función informativa, normalmente describen hechos, sin embargo, no podemos perder de vista que la comunicación no es neutra, está atravesada por la historia de vida, los conceptos, las creencias, los prejuicios y los significados de quien la emite y quien la recibe.
Por ello, es necesario hacer énfasis en que la conmemoración no puede conformarse con visibilizar, sino que tiene que orientar un cambio profundo en la forma de comunicar, impulsando contenidos libres de estereotipos y sesgos de género, reconociendo que en esto también tienen una parte muy activa las audiencias, toda vez que, mientras se mantenga el consumo de notas sexistas, machistas y misóginas, éstas seguirán produciéndose.
Considero importante destacar que, a nivel mundial se han desarrollado estrategias para impulsar una comunicación con perspectiva de género que contrarreste prácticas lesivas, tal es el caso de la campaña de ONU Mujeres denominada “Titulares sin sesgo”, que busca erradicar el sesgo de género en la información, especialmente en los medios de comunicación, promoviendo titulares que no perpetúen estereotipos ni machismos, sino que se enfoquen en los hechos y en la igualdad de género. La iniciativa se propone generar un cambio social positivo al educar sobre la importancia de un lenguaje inclusivo, invitando a periodistas y medios a adoptar prácticas de comunicación que reflejen una sociedad con igualdad de género.
En la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala tenemos un compromiso firme y decidido para contribuir a la formación y sensibilización respecto de la importancia de la perspectiva de género y el uso del lenguaje incluyente en la comunicación, por lo que ponemos a su disposición los cursos de capacitación, presenciales y en modalidad virtual, que se imparten como parte de la actividad institucional y, de ser preciso, expresamos nuestra disposición para diseñar programas específicos que contribuyan a la atención de esta problemática.