Retahíla para cinéfilos / Nosferatu y el ambicioso regreso de los vampiros
Después de Crepúsculo, las películas de vampiros perdieron toda seriedad. No sé si para bien o para mal, pero el pacto de ficción tomó un rumbo irreversible.
Esa vieja película de terror muda sigue la vida de Thomas Hutter, un agente inmobiliario que viaja a Transilvania para visitar al conde Orlok, un noble que quiere comprar propiedades en Alemania.
Hutter descubre que su anfitrión es un vampiro que planea mudarse a su país para atemorizar a la población de Bremen al tiempo que se interesa sentimentalmente con Ellen, la mujer del agente.
La nueva entrega es un remake que se desarrolla en el siglo XIX y pone sobre la mesa nuevos motivos para el espantador. Amor, erotismo y seducción aderezan el estreno por demás innovador.
Las tremendas actuaciones de Nicholas Hoult, Lily-Rose Depp, Bill Skarsgård y Aaron Taylor-Johnson no tienen precedentes, eso es cierto, ¿pero era necesario que encajaran como crush de la generación de hoy? Yo pienso que no.













