Retahíla para cinéfilos / “Una batalla tras otra” entre héroes, villanos y la frontera difusa de la migración
Hay películas que llegan con la promesa de contar una historia, pero terminan planteando preguntas incómodas. Una batalla tras otra es una de ellas.
Desde su primera secuencia, entendí que no se trataba solo de un relato de crimen y persecución, sino de un espejo que devuelve la imagen de un fenómeno que hemos intentado simplificar durante décadas, la multinombrada migración.
Y sí, es larga (muy larga). Una duración que en otra cinta podría sentirse excesiva, pero aquí no hay espacio para el aburrimiento gracias a su dinamismo. Lo sostienen las secuencias de acción, muy bien coreografiadas que el pulso de la trama.














