Ciencia y Saludlunes, 7 de abril de 2025
Ornamentales y benéficas: conoce las propiedades medicinales de la jacaranda
Las hojas y flores de las jacarandas se utilizan para tratar distintos problemas de salud
Mónica Vargas
Las hojas y flores de las jacarandas se utilizan para tratar distintos problemas de salud
Mónica Vargas

Su color uniforme y sus bellas flores alargadas hacen de las jacarandas una de las especies más atractivas de la primavera, época en la que florecen en las alturas y dejan tapetes violetas en las aceras. Aunque se trata de una especie invasora, en Tlaxcala hay numerosos árboles de jacaranda que protagonizan las postales de la temporada y se suman a la lista de plantas medicinales de las abuelas.

Además de su carácter ornamental, las jacarandas poseen propiedades medicinales tanto en sus hojas milimétricas como en sus flores que alcanzan hasta los 6 centímetros de largo. De acuerdo con el artículo “La flor de jacaranda: más allá de su uso ornamental”, de los químicos Xochitl Aparicio Fernández, Egla Yareth Bivián Castro y Evelia Martínez Cano, la jacaranda contiene una gran diversidad de componentes fitoquímicos, como las antocianinas y otros flavonoides:
“Aunque el organismo humano tiene sus propios mecanismos de defensa antioxidantes, factores como la exposición a la contaminación y algunos estilos de vida (fumar, consumo frecuente de alcohol, comida rápida y productos procesados) generan un desequilibrio. Esta situación origina el desarrollo de enfermedades degenerativas, incluyendo las cardiovasculares y diferentes tipos de cáncer. Por su función como antioxidantes, los flavonoides de diversas fuentes vegetales han mostrado ser una opción en la prevención y/o tratamiento de diferentes tipos de cáncer”, explican.
Desde el punto de vista de la herbolaria tradicional, la infusión de hojas y flores de jacarandas mejoran la salud intestinal por su alto concentrado de prebióticos, estimulan el sistema inmunológico gracias a sus efectos antivirales, funciona como antiinflamatorio para el sistema muscular, retrasa el desgaste neuronal por la edad y relaja el sistema nervioso debido a su aroma.
Por cada litro de jacaranda que se desee preparar se necesitan 30 flores cortadas directamente del árbol, nunca se deben recoger del piso. Estas se deben enjuagar y agregar a una olla para hervir con el agua por 10 minutos. Luego, hay que dejar reposar tres minutos y, opcionalmente, se usa miel de abeja para endulzar.

Los árboles de jacaranda se extendieron por todo el territorio nacional gracias al jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto, quien hace más de un siglo comenzó a sembrar este árbol en las principales avenidas de la capital del país. Su idea original era sembrar árboles de cerezo, pero las condiciones climatológicas de México no lo permitieron.