“El Cazador de Tatuajes”, el erotismo convertido en obra de culto
Juvenal Acosta se convirtió en uno de los referentes de la literatura erótica mexicana con su primera novela editada en los noventa
Karla González
“Mientras ella se movía de esa manera obscena -hombros y cintura, como si el gato de su espalda se hubiese apoderado por completo de ella- le enterré con fuerza las uñas y pude sentir como entraban en su piel. Entonces ella se acercó a mi oído y me dijo fuck me. Caí en el pozo”.
A “El Cazador de Tatuajes” le siguieron dos libros más, “Terciopelo Violento” (2003) y “La Hora Ciega” (2017), en los que Acosta desmenuza el universo mental y emocional del protagonista, donde los tatuajes son el hilo conductor de un mapa del deseo.
En palabras del escritor Juan García Ponce, “’El Cazador de Tatuajes’ es una novela para novelistas. Está en la mejor tradición de la literatura erótica y filosófica”.


























