Culturajueves, 10 de julio de 2025
¡”El Pana” vuelve a la plaza! Ayuntamiento de Tlaxcala invita a la proyección de cine en honor a la leyenda tlaxcalteca
El ingreso a la proyección es gratuito
Mónica Vargas

El gobierno municipal de Tlaxcala, a través de la Dirección de Cultura, invita al público en general a disfrutar de una función de cine que se llevará a cabo este jueves 10 de julio, a las 17:30 horas, en la emblemática Plaza de Toros Jorge Aguilar “El Ranchero”.
En esta función se proyectará la película “El Brujo de Apizaco”, una producción que presenta la vida del legendario torero Rodolfo Rodríguez González “El Pana”, leyenda del mundo taurino, con entrada libre.
Cabe resaltar que esta actividad está orientada a darle vida a los espacios de encuentro con expresiones artísticas vinculadas a nuestras raíces, pues el Ayuntamiento presidido por Alfonso Sánchez García busca fortalecer el vínculo entre la ciudadanía y su patrimonio cultural.
Rodolfo Rodríguez González nació el 2 de febrero de 1952 en Apizaco. Su historia es la de muchos que nacen sin más herencia que la carencia; desde niño vendió gelatinas y trabajó como sepulturero, pero fue en una panadería donde obtuvo el apodo que lo acompañaría toda la vida. Fue Agustín Flores “Minutito” quien lo introdujo en el mundo taurino.
En 1977 se lanzó como espontáneo en la Plaza México y un año después cortó orejas en una novillada de selección. Recibió la alternativa el 18 de marzo de 1979, de manos de Mariano Ramos. Aunque sus condiciones eran notorias, su trayectoria fue marcada por altibajos. Su carácter polémico, sus declaraciones incendiarias y su alcoholismo hicieron tropezar una carrera que parecía destinada a más. Como él mismo dijo en una ocasión: “Me cerraron las puertas, pero también yo me cerré muchas”.
Luego de un mes en estado crítico que le provocó una cornada durante un festejo en Durango, Rodolfo Rodríguez murió el 2 de junio de 2016, a las 18:45, en el Hospital Civil de Guadalajara. Su nombre está inmortalizado en la ciudad que lo vio nacer, así como en las plazas del mundo que conquistó con su carácter de “el último romántico”.