[Video] La Plaza de Armas de Tlaxcala, un retrato del siglo XVI y su transformación
A lo largo de cinco siglos, los tlaxcaltecas han sido testigos de su transformación arquitectónica y ocupacional
A lo largo de cinco siglos, los tlaxcaltecas han sido testigos de su transformación arquitectónica y ocupacional

Mónica Vargas
En el corazón de la ciudad de Tlaxcala, la actual Plaza de de la Constitución es un espacio de encuentro, comercio y esparcimiento. Sin embargo, su origen se remonta a los primeros años de la ciudad colonial, cuando este lugar era el centro político, económico y social de la joven provincia.
Un dibujo de finales del siglo XVI, elaborado por el cronista Diego Muñoz Camargo, nos permite asomarnos a la conformación de ese primer cuadro urbano y reconstruir cómo lucía en aquellos tiempos.
El divulgador de historia Iván Corona explica que en el costado norte de la plaza, donde actualmente se erige el templo de San José, se encontraban las caballerizas y las carnicerías. Eran edificios utilitarios, necesarios para abastecer y sostener la vida cotidiana de la ciudad. En el extremo opuesto, en el lugar que hoy ocupa el Palacio de Justicia, se alzaba la sede del alcalde mayor, la máxima autoridad española en Tlaxcala durante el periodo virreinal.
El costado poniente tenía una función crucial para la vida pública. Donde actualmente se ubica el Museo de Arte de Tlaxcala, funcionaba la cárcel, símbolo de la administración de justicia. Muy cerca, el edificio que ahora es Correos cumplía en aquel siglo la función de mesón, un espacio destinado a hospedar a viajeros y mercaderes que llegaban a la ciudad.
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El centro de la plaza también era distinto. Donde hoy se alza el kiosco, los cronistas señalan la presencia de una fuente octagonal sostenida por ocho columnas. Esta fuente era alimentada por el manantial de Chalchihuapan, es decir, del sitio donde se erige el exconvento de San Francisco, y servía tanto para el ornato como para surtir de agua a los habitantes. En el extremo sur, en el sitio que actualmente ocupa la zona de comercio, se encontraba la picota, un pilar de piedra que representaba la autoridad real.
Los portales que hoy enmarcan la plaza y que están construidos en cantera eran, en el siglo XVI, estructuras más humildes de madera. Según una cédula del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), fueron edificados en 1549 cuando el Cabildo tlaxcalteca contrató a 300 trabajadores para levantar accesorias en las aceras suroeste y sudeste.

Allí se instalaron comerciantes que ofrecían productos de ultramar, procedentes de España y Filipinas. Originalmente construidos con postes de madera sobre bases de piedra, los portales fueron derribados y reconstruidos en el siglo XVII y su planta superior volvió a modificarse a finales del siglo XIX. Del llamado “Portal chico” sólo queda una reducida parte, mientras que en la actualidad la arcada del Portal Hidalgo se compone de treinta arcos y el portal menor conserva apenas nueve, sin que se conozca con certeza el número original.
El antiguo mesón que ocupaba la esquina suroriente de la plaza es otro ejemplo de la transformación del entorno urbano. Aquel edificio, hoy sede de Correos, fue en el siglo XVI el lugar de descanso para los viajeros que cruzaban la provincia. Más tarde, funcionó como casa de capellanía de un cura de apellido Matamoros y en 1832 albergó la escuela de la ciudad, como lo muestra el “Cuaderno de mapas y relación de que se compone esta ciudad de Tlaxcala”. Aunque del edificio original se conservan algunos muros interiores, la fachada fue modificada en 1930, al igual que ocurrió con el Palacio de Gobierno y otros inmuebles del primer cuadro.

El edificio más imponente de la plaza, tanto en el pasado como en el presente, ha sido el de las Casas Reales, hoy Palacio de Gobierno. Allí se concentraba el poder civil de la provincia.
El retrato de la Plaza de Armas en el siglo XVI revela la organización del poder, la economía y la justicia en los primeros años coloniales. Al complementar esa imagen comparativa es posible seguir el hilo de la transformación urbana que ha dado forma a la actual Plaza de la Constitución.