Gossipviernes, 16 de mayo de 2025
Películas para conocer a Pepe Mujica y su legado en Latinoamérica
Dos cintas que nos invitan a descubrir a este personaje están disponibles en Netflix
Mónica Vargas

José “Pepe” Mujica, el expresidente uruguayo conocido por su vida austera y su discurso político en favor de las comunidades vulnerables, falleció el pasado 13 de mayo en Montevideo, Uruguay, a la edad de 89 años. Su muerte significó el fin de una era para la política latinoamericana, pues en su discurso dejó una fuerte reflexión sobre la importancia de la humanidad y el compromiso social.
Como personaje público, José Mujica ha sido inmortalizado en libros, historietas, documentales y películas, las cuales responden a la necesidad de resguardar su pensamiento y el impacto que podría llegar a tener para los gobiernos de Latinoamérica. A continuación, te compartimos dos de ellas estrenadas en 2018.
La película de Brechner adapta el libro Memorias del calabozo, de Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, compañeros de Mujica en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. La cinta reconstruye los años que los tres pasaron presos bajo condiciones inhumanas durante la dictadura uruguaya (1973-1985).

Antonio de la Torre interpreta a Mujica con una contención dolorosa. Aunque no presamente se trata de una biopic, La noche de 12 años es una exploración de la resistencia psicológica ante la tortura, la oscuridad y el aislamiento.
Si La noche de 12 años es un relato claustrofóbico sobre el dolor y la resistencia, El Pepe, una vida suprema es una conversación abierta entre dos hombres que se admiran. Emir Kusturica acompaña a Mujica durante sus últimos años como presidente y los primeros de su retiro, grabando sin prisa en su pequeña chacra de Montevideo.
Aquí, Mujica ya no es el preso torturado, sino el expresidente austero que cultiva flores con su esposa Lucía Topolansky, y que renunció al 90 % de su salario como jefe de Estado. Kusturica no hace preguntas incisivas; lo sigue con admiración entre mates, gallinas y reflexiones sobre el poder, el consumo y la dignidad.
La figura de Mujica divide opiniones, incluso en su país. Para algunos, representa una coherencia moral poco común en la política. Para otros, su discurso es más carismático que efectivo. Pero en ambas películas hay un retrato de alguien que deja algo qué pensar.