En el Encuentro Tlaxcalteca realizado en Muñoz de Domingo Arenas, la gobernadora del estado afirmó que su administración responde a las necesidades de las y los tlaxcaltecas con una inversión de nueve mil millones de pesos en infraestructura y bienestar social en los 60 municipios
La entrega de los documentos fue efectuada en dos ceremonias, hecho que permite reafirmar el papel de la Autónoma de Tlaxcala en el desarrollo de la entidad
La gobernadora Lorena Cuéllar aseveró que el objetivo del proyecto de la denominada Ciudad de la Juventud es para ofrecer condiciones dignas de esparcimiento
En el foro “Registros Civiles y el Derecho a la Identidad” se propuso la creación de una Comisión Interinstitucional de Asuntos Migratorios que podría ser encabezada por Tlaxcala por sus resultados y acciones pioneras en la materia
Autoridades del estado y del ayuntamiento de Apizaco conmemoraron el 160.º aniversario de la fundación de la ciudad rielera. César Rodríguez / El Sol de Tlaxcala
A 160 años de haber emergido entre rieles, engranes y locomotoras, Apizaco está lista para asumir el papel que su historia le exige, ser una ciudad que transforme su legado en prosperidad compartida, manifestó el alcalde Javier Rivera Bonilla.
Al encabezar la ceremonia conmemorativa, en la cual develaron una placa conmemorativa y una muestra fotográfica, Rivera Bonilla aseguró que los apizaquenses han sido testigos de sueños compartidos, esfuerzo constante, luchas diarias y anhelos que han pasado de generación en generación desde aquel uno de marzo de 1866, fecha que marcó el inicio de la historia de este municipio.
En su momento, refirió que en ese entonces los pobladores no se imaginaron que esas vías férreas no sólo traerían trenes, sino futuro y destino, por lo que el ferrocarril les dio origen y convirtió a Apizaco en polo de desarrollo, cruce de caminos y tierra fértil para las oportunidades.
Como parte de la ceremonia, se llevó a cabo el develado de una placa conmemorativa alusiva a los 160 años de la ciudad de Apizaco. César Rodríguez / El Sol de Tlaxcala
En ese momento llegaron más de mil 500 trabajadores ingleses, una colonia francesa y la comunidad española, lo que derivó en la apertura de hoteles, restaurantes, y enriqueció la gastronomía y tradiciones. Así nació Apizaco, una ciudad diversa, universal y cosmopolitaJavier Rivera Bonilla
Ante funcionaros estatales y pobladores que se dieron cita en el parque Cuauhtémoc, en el centro de la ciudad, refirió que el uno de marzo de 1866 marcó el inicio de la historia del municipio, pues en el informe rendido al Ministerio de Industria y Fomento por Guillermo Loyd, gerente de la empresa ferroviaria inglesa, mencionó la estación Apizaco, que destacó por su valor estratégico como punto de convergencia de ciudades importantes.
Recordó que el siete de mayo de 1873, al elevarse a rango de municipio, “quedó claro que esta tierra no sería pasajera en la historia, sino que estaba destinada a consolidarse, pero gracias a su gente, es decir, a los padres de familia que madrugan cada día para sacar adelante a sus hijos, así como por los comerciantes que levantan sus cortinas con esperanza, y por quienes trabajan en talleres, escuelas, oficinas y, por supuesto, los ferrocarrileros”.
Durante el protocolo, se resaltó el desarrollo moderno y la importancia del Ferrocarril Mexicano. César Rodríguez / El Sol Tlaxcala
De igual forma, resaltó que Apizaco es motor económico del estado, además de tener dotes de conexión, memoria y cambio, pero, ante todo, es comunidad, familia y sentido de pertenencia y, además de contar con el respaldo de los gobiernos estatal y federal para impulsar el desarrollo de la ciudad, siempre la fuerza transformadora más poderosa estará en cada colonia, comunidad y hogar de los apizaquenses.
Hablar de un municipio transformador no es referirse únicamente a la acción de un gobierno, es cambiar el territorio y la manera en que nos relacionamos; es colocar el bien común en el centro de cada decisión; es hacer de la fraternidad y la honestidad una forma cotidiana de convivenciaJavier Rivera Bonilla
Sin embargo, puntualizó que transformar significa cuidar las calles, proteger a las familias, respetar el entorno, fortalecer las tradiciones y, al mismo tiempo, abrir paso al progreso con justicia y ser una ciudad que convierta el humanismo mexicano en una realidad palpable, en cada decisión pública y en cada gesto solidario entre vecinos.
Recalcó que, a 160 años de su fundación, no es sólo evocar el pasado y honrar el esfuerzo de esos antecesores, sino de asumir la responsabilidad de heredar un mejor lugar a las siguientes generaciones, “de ahí esta conmemoración también pertenece a cada familia y es necesario que cada niño sepa que vive en una tierra de oportunidades, además de que cada adulto mayor tenga la certeza de que su trabajo construyó cimientos firmes”.
Autoridades municipales develaron placa conmemorativa por los 160 años de Apizaco. César Rodríguez / El Sol de Tlaxcala
Por su parte, Mario Alberto Bojalil Bojalil, cronista municipal, presumió que Apizaco fue, hace 160 años, la primera población fundada por el ferrocarril a nivel nacional, que nace en medio de un México convulsionado y ávido de cumplir el sueño de construir la primera línea férrea que uniera la capital del país con el puerto de Veracruz.
“El uno de marzo de 1866 emiten un decreto desde el campamento Apizaco. A las 13:40 horas informaron que había sido colocado el último riel que unía a la capital de la República con la estación incipiente de Apizaco, lo cual fue determinante para que 100 años después el Congreso de Tlaxcala decretara el uno de marzo de 1866 como fecha exacta de fundación”, puntualizó.
Agregó que la llegada de más de 110 familias inglesas, así como de trabajadores de Tlaxcala y de otros países logró un gran avance, el cual demandó una sobria planeación urbana, la cual fue elaborada con calles amplias y simétricas, así como con escuelas, edificios religiosos, comercios, teatros y el taller ferroviario, que se ubica como el segundo más importante del país, donde construían carros de pasajeros, góndolas y cabuses.
Finalmente, señaló que esa prosperidad trajo consigo el desarrollo taurino y campero, por lo que pasó de ser una ciudad ferroviaria a ser comercial y taurina, de ahí que a 160 años de fundación continúa firmemente su proceso con cerca de 100 mil habitantes, espacios culturales, deportivos y, lo principal, progreso y tranquilidad para sus habitantes.